¿Dónde está tu Dios?

(Después de un mes sin escribir me animo a presentar el primer trabajo del año, que es el esbozo de un artículo más grande sobre la esperanza cristiana en este tiempo de Cuaresma)

Una de las frases que más me ha llamado la atención de Spe Salvi, la última encíclica de Benedicto XVI,  "la fe es esperanza", con que comienza el documento.

El anuncio del Evangelio más que información nos lleva a un cambio de vida, de ver el mundo con los ojos de Dios, en el fondo la actitud del ser humano se transforma en la búsqueda de la presencia de Dios (metanoia).

Toda nuestra vida es una constante búsqueda, ya desde que tomamos conciencia de nuestra vida vemos que no todo se nos viene dado, y que en el día a día tenemos que "pasar viviendo", y la rutina nos puede ir aniquilando, al no poder ver más allá de esta levedad de ser. La esperanza da nuevos horizontes, en el fondo nos da un sentido, un mapa para seguir adelante, pero ese mapa no se coincide con el camino que tenemos que recorrer.

La pregunta "¿Dónde está tu Dios?" (Sal 42,3: Mis lágrimas han sido mi alimento de día y de noche, mientras me dicen todo el día: ¿Dónde está tu Dios?) es la pregunta que se hacen aquellas personas que ven la fe cristiana como una especie de Placebo, o como bien decía Marx como un narcótico (la religión es el opio del pueblo) frente al sufrimiento o al sin sentido que se vive en un mundo en que las soluciones están al alcance de los bolsillos (que puedan pagarlos).

Esta pregunta va hacia la esencia misma de la fe cristiana, parece inocente en su formulación, pero encierra todo un entramado que lleva a descubrir los fundamentos de nuestra propia fe.

En primer lugar la fe cristiana es un camino de esperanza, muchos de nosotros nos habremos dado cuenta que vivir las enseñanzas de Cristo hoy en día significan dudas y críticas, ya que es "más razonable entender a este mundo sin Dios que con él", y más aún dan razones de su no existencia, siendo la más fuerte de estas razones la existencia del mal: "Si Dios es bueno, ¿por qué sufren tantos inocentes? ¿Dónde está tu Dios?" Lo que dice esta pregunta, en este contexto, es lo siguiente: "El Dios en que tu crees no existe, te lo imaginas, ya que si existiera hubiera hecho algo por ayudar al pobre y al indigente, a toda persona que sufre; es producto de tu necesidad de justificar tus problemas."

En segundo lugar, y relacionado con el punto anterior la esperanza cristiana es razón para vivir, el sentido del cristiano es vivir con esperanza pero no simplemente con la convicción de esta fe que ha sido dada, sino que también con el conocimiento de los contenidos que dan razón para nuestra esperanza: Cristo Jesús, nuestro Salvador, que nuevamente vendrá a Salvarnos. Ya San Pedro nos decía que "...santificad a Cristo como Señor en vuestros corazones, estando siempre preparados para presentar defensa ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros"(1P 3,15). La pregunta ¿Dónde está su Dios? atenta nuevamente con la razón de nuestra esperanza: "Si Dios existiera no tendrían por qué justificar y dar tantas razones, es más evidente ver que su Dios no existe, no se puede conocer, si lo conociésemos no sería necesaria la fe y la religión que ustedes profesan."

Un tercer punto, que es algo que rescato de la lectura de Spe Salvi, es poner nuevamente en nuestro horizonte una mirada escatológica de nuestra vida, la fe cristiana es eminentemente escatológica, vivimos en este mundo, pero no somos de aquí, nuestros ojos y nuestros esfuerzos están en la consecución del reino de Dios en este mundo. La esperanza del cristiano es el motor que nos mueve a hacer este mundo más humano, buscando la germinación de las semillas del Verbo en este mundo, cada vez que aflora la justicia, la verdad, el amor, la belleza estamos viendo esas semillas de Dios germinar y nos acercan cada vez más a la "venida del Reino". Pero más vemos en nuestra realidad la injusticia, la mentira, el odio... ¿Dónde está tu Dios? Esta pregunta disfraza aquí su más cruel afirmación: "Dios no existe, y si es que existe lo tiene todo perdido en este mundo, ya que más que esperanza todo se juega en esta vida, la felicidad se queda aquí y no más allá. ¿De qué sirve creer en una mejor vida?"

Ante la pregunta ¿Dónde está tu Dios? la respuesta nuevamente la encontramos en Cristo, en el misterio de la Cruz. Cuando mayor soledad vivió en la cruz nos recuerda que en el abandono total está el silencio de Dios, porque la última palabra en este mundo la tiene el silencio de la muerte. La palabra que viene, es el grito de Dios para justificar a su Hijo, resurrección.

Comentarios

  1. gracias querido Cristián!

    sabes que hay gente que dice que esta frase "la fe es esperanza" viene del protestantismo?

    mi explicación: Ratzinger es alemán y, por otra parte, la Verdad no tiene duenos...

    ahora me van a hackear por herética, ja ja, es broma.

    Un abrazo!

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