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Sensus Fidelium

Una fe que no se piensa, es una fe muerta

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martes, 28 de febrero de 2006

Carnavales y Cuaresma

No acostumbro hablar de liturgia, aunque es una dimensión de la reflexión de la teología (Lex Orandi, lex credendi). Porque hablar de liturgia es hablar de la intimidad de la Iglesia, una intimidad bella que te invito a descubrir.

Este miércoles comenzamos el tiempo de Cuaresma (cuarenta días de preparación para la celebración de la Pascua, en que por medio del ayuno, de la penitencia y de la limosna, nuestro corazón acoge nuevamente el misterio central de la fe: la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo). Es llamativo que vivamos antes de la Cuaresma una de las más tradicionales fiestas "paganas", el carnaval.

Carnaval -carnem vale!- signifca adiós a la carne (bueno, ahora no se le dice tanto adiós), dejamos de lado todas nuestras afecciones y deseos y vamos cultivando nuestra alma. Por ello es que las fiestas sean un desenfreno que nos lleva luego a centrarnos en el corazón de la fe cristiana. Había una especie de equilibrio entre las fiestas paganas y la vivencia cristiana, es una dialéctica de la celebración humana, mezclando la historia y los mitos de la experiencia humana.

Ahora nos centramos en uno de estos actos, el carnaval se ha centrado principalmente, en el baile en el pasarlo bien, pero se pierde el eje de esta celebración: dejar las carnes para preocuparnos por el corazón del hombre, lo verdaderamente importante: nuestra relación con Dios.

Espero que nuestro corazón se prepare en el misterio de Cristo durante estos cuarenta días ante el eje de la vida cristiana: la Pascua.
Escrito por: Cristian Ahumada - 01:15

domingo, 26 de febrero de 2006

Nuevos tiempos, viejas preguntas

Me ha llamado la atención el interés de grupos de personas que han ido y paseado por la página viendo las preguntas que nos vamos planteando, y caí en la cuenta de que mis preguntas son antiguas ¿por qué tratamos de seguir dando respuestas?

Y me di cuenta de lo siguiente, nos hemos volcado a lo accesorio y no a lo esencial. Hay dudas y preguntas que desde pequeños no nos han respondido (¿cómo es Dios?), o por no tener una respuesta satisfactoria (y hay muchas de estas que nos desilusionan). Y lo que me ha dado otra causa del ateísmo actual: "Los cristianos no saben dar razón de su fe, porque no tienen claro los contenidos de ésta". Desde los agentes pastorales hacia abajo hay muchas debilidades, sobra corazón, pero falta razón. Grave para los que somos católicos, e irrisorio para los hermanos que se aprenden de memoria citas bíblicas (a mí me pasó los primeros años de teología y cuando estuve en el seminario, pero después tenía que dar razón razonable de mi esperanza).

Les invito a escribirme qué preguntas tienen sobre el tema de fe, para eso está la teología para dar razón de la esperanza. Tengo claro que no todo lo sé, pero para eso está la investigación (y también Google y Wikipedia). El teólogo tratará de responder y preguntar.
Escrito por: Cristian Ahumada - 17:17

viernes, 24 de febrero de 2006

Ecumenismo



Gratamente me he percatado de la fuerza que ha tenido en este último tiempo el Ecumenismo y el Diálogo interreligioso. Y con razón, los esfuerzos que ha hecho la Iglesia católica para buscar junto con los otros hermanos de las otras Iglesias criterios comunes de unidad no es poco loable, ya que nos va diciendo en un mundo tan fracturado y convulsionado por las divisiones, que es posible buscar la unidad, y que vivimos en una casa común (oikoumene significa casa común), y que las comunicaciones en este tiempo nos hacen recordar que este planeta es una simple barca en la que vamos todos.

Para comprender el ecumenismo hay varias páginas, incluso poner en cualquier buscador, pero la página que más me deja conforme es la de Centro Ecuménico, espero que podamos entender una cosa: la Iglesia Católica no está desesperada buscando adeptos de otras Iglesias, sabe y comprende que la catolicidad va de la mano con el mandato de ser "Todos uno", y en ello nosotros también debemos ser humildes y aprender.
Escrito por: Cristian Ahumada - 11:01

jueves, 23 de febrero de 2006

Aclaraciones varias...

Creo que este debió haber sido el primer blog que debería haber escrito antes de empezar a publicar las tres partes del tema del alma. Bien, y ahora me está pasando la cuenta sobre un tema que me apasiona, pero que a la vez miro con distancia, respeto, y "temor de Dios".

Algunos hombres dirán el alma no existe, porque al alma humana no la vemos como cualquier otro órgano que nosotros poseamos, no la conocemos, no la dimensionamos, eso según la ciencia y el empirismo; pero no podemos negar que en nuestra vida, conciente o inconcientemente hacemos esa distinción. El ser humano tiene en su ser, algo que está inscrito en su vida, la conciencia de identidad que permite decir "yo soy", que busca su conservación, pero también el respeto por el otro (como decía Emmanuel Levinas: "el otro me violenta, pero también esa violencia cuando veo su rostro me lleva a respetarlo y a defenderlo"). Ese yo, que me hace único, original e irrepetible es lo que podemos llamar persona, conciencia de identidad individual y comunicativa, pero que en visión creyente se le conoce como alma. Esta alma se comunica por medio de la corporeidad, y eso es lo que nos hace ser humanos nuestra comunicación por medio del lenguaje de nuestras experiencias y de nuestros anhelos.

La pregunta que surge entonces es si ¿el alma es producto de la evolución o es un don dado por Dios a los seres humanos? De ahí que se conjugue la pregunta creacionismo o evolucionismo. Si el alma fuera única y exclusivamente producto de la evolución nos quita la trascendencia, y nos quedaríamos anclados en un materialismo, y descartaríamos la posibilidad de buscar la vida más allá de la muerte (adiós vida eterna, cielo, nirvana, paraíso), la moral sería un producto de la evolución socio cultural, las religiones serían meras expresiones materialistas de un deseo inconciente del hombre. Y por otra parte, si el alma es únicamente creación de Dios ¿cómo se respeta la evolución de los seres humanos? (qué pasaría con la antropología y su estudio del fenómeno religioso que es común a todos los hombres, porque no hay cultura sin religión, y ¿dónde comienza la humanidad?). No creo que le dé más vueltas al asunto, da vértigo pensar en tantas aristas que este tema tiene.

Lo que yo he hecho ha sido únicamente trazar líneas, de una forma comprensible, y transmitirles también mis preguntas, y me han ayudado mucho también a plantearme nuevas preguntas, e incluso si ha sido o no relevante este tema. Por lo menos para los políticos puritanos norteamericanos ha sido un tema bien complejo enseñar el evolucionismo dentro de los colegios de sus estados. Pero hay que ser francos, ante la evidencia hay que tener claridad de que sí hay evolución, pero no siempre se rige por la selección de las especies (que la especie más fuerte sobreviva), sino que también hay azar, y condiciones que favorecen o no el desarrollo de tal o cual especie. Ahora bien, el "espacio" y el lugar que ocupa Dios en la creación de las almas es la discusión de fondo, que hasta el día de hoy sigue vigente.
Escrito por: Cristian Ahumada - 11:26

miércoles, 22 de febrero de 2006

Sobre el alma del ser humano (III)

Y finalmente el alma ¿es creada o forma parte de la evolución? Pensaba no contar mi anécdota, pero para que vean que esta pregunta me persigue. En la Universidad los teólogos tenemos cursos que se llaman dogmáticos, y versan sobre las verdades fundamentales de la fe. La idea del alma se estudia en un curso llamado "CREACIÓN", muy ad hoc, cada curso tiene un examen ante comisión, pues bien yo lo único que no quería que me preguntaran era sobre creacionismo y evolucionismo, por el tema del alma, y justo me preguntan, ahí sentí por primera vez la frustración de no saber qué decir, porque no lo entendía. He de confesar que todavía tengo mis dudas y me surgen más preguntas (como ahora que estoy escribiendo). Ahora unos breves esbozos.

Ya sobre la dificultad escribí en el artículo anterior. Ahora la pregunta es ¿cómo conjugar las dos posturas? Se imaginan que algún científico empezara a decir: "si Dios crea las almas directamente de los hombres, ¿veamos cuán rápido es? clonemos para jugar con Dios." Uy, peligroso juego.

Humani Generis dice que las almas son creadas directamente por Dios, ¿entonces Dios se saltaría la evolución humana? creo que no, y lo pienso a partir de dos autores, que por sus ideas por separados no me convencen, pero conjugando sus dos respuestas dan una noción para hablar que Dios crea directamente las almas.

Partamos por lo siguiente: la evolución dice que el hombre, a través de la historia, ha manifestado un desarrollo moral, que lo distingue del resto de los animales, ha generado conceptos y valores, los cuales los animales no tienen. Ha desarrolado, lo que se llama un conciencia moral, lo cual nos distingue de los animales, además de su tendencia a perpetuarse o buscar la inmortalidad (los perros no buscan consuelo cuando se van a morir, ni tampoco tienen ritos mortourios). Ello debido a la evolución de nuestro cerebro nos ha posibilitado el desarrollo de una conciencia (que yo le pongo el calificativo de moral). Hay un teólogo que dice que Dios ha puesto en el desarrollo humano esta capacidad de la búsqueda de la trascendencia, y que a lo largo de la evolución de la historia del planeta iba a llegar un momento en que el primer homínido conciente iba a esbozar la pregunta por su muerte y por Dios, dándose cuenta que estaba dotado de alma, y que buscaría la inmortalidad. Pero esta afirmación no quita la idea de pensar en un alma que es meramente materialista.

Por eso es que a esta primera respuesta es necesaria la segunda: el alma es creada directamente por Dios en el momento de la concepción humana. Juan Luis Ruíz de la Peña, teólogo español fallecido ya hace varios años decía que para poder resolver el misterio de la pregunta de la creación de las almas tenemos que remitirnos al mismo tema de la concepción del hombre. Todos sabemos, y no es necesaria la teología para esto, que cada ser humano es único e irrepetible, pero que ese ser único e irrepetible no nos viene dado por nuestras características genéticas solamente, viene dada por nuestra historia y por nuestra identidad. Los humanos no se reproducen como el único fin de nuestra especie, no salen camadas de seres humanos. Los seres humanos procreamos, porque realizamos el acto de la creación de un nuevo ser que va desarrollando su conciencia a lo largo de su vida. En ese instante cuando es concebido se inicia todo un nuevo mundo, toda una nueva visión, toda una nueva creación. Allí es donde surge la intervención divina en que es dotado de alma, porque Dios es el único creador.

El alma humana es un acto generoso de la creación de Dios, que existe en una visión creyente y evolucionista, porque el hombre ha podido avanzar hasta ser capaz de recepcionar a Dios y porque esa recepción ha sido posible gracias a su originalidad, de ser único e irrepetible.
Escrito por: Cristian Ahumada - 12:36

Sobre el alma del ser humano (II)

Como había escrito anteriormente todavía no queda clara la distinción de la misma alma humana, pero se han dicho varias características de ella:

1. Es principio de identidad en el ser humano.
2. No es un elemento individual y separado del cuerpo.
3. Es inmortal.
4. Es creada directamente por Dios.

Hay otros más pero me voy a quedar con estos cuatro puntos para dilusidar cómo lograr vislumbrar al alma humana, iniciemos el viaje con el alma como principio de identidad. Es llamativo que la antropología bíblica sitúe al alma como principio de identidad, junto con su cuerpo, llevado a un plano más actual, todos tenemos la misma cantidad de cromozomas, un genoma común. Si se hiciese un conteo seríamos exactamente iguales, no nos distinguiríamos; cuál es nuestra distinción, nuestra individualidad, sentir que "yo soy aquél, y no ése", y que al mirarme frente a un espejo diga: "qué bello soy". No por los cromozomas o el genotipo que tengo, sino porque ahí estoy yo. Es el hombre, uno en cuerpo y alma. Por ello la antropología bíblica distingue que el ser humano tiene basar, nefes y ruah, pero unitariamente, no son tres principios separados. Un hombre que es basar, nefes y ruah.

No es individual y separado del cuerpo, para muchos que hemos ido al cementerio (que quiere decir dormitorio), hemos escuchado la frase, si su alma se fue a descansar al cielo. Esta frase es de corte platónico, en que se hace la distinción entre el cuerpo y el alma, y sería opuesta a la noción bíblica. Para el hombre de la Biblia el hombre se muere bien muerto, no hay nada que sobreviviese a ese trance que vivimos todos. Vale decir que alma y cuerpo están estrechamente relacionados y son inseparables, ya Santo Tomás decía que el alma es la "forma del cuerpo", en el pensamiento del aquinate (santo Tomás), es el alma quién "informa" (le da forma desde dentro) al cuerpo, y lo hace único y diferente de las demás personas, lo que afecta al cuerpo afecta al todo unitario que es el hombre, lo mismo ocurre con las afecciones del alma. Esa noción la tomó luego el concilio de Letrán para hablar del alma como forma del cuerpo, para evitar pensar que las almas de los muertos se separan de sus cuerpos y pueden ir a otros cuerpos para poder vivir (¿no recuerda eso a la reencarnación?).

Pero queda la pregunta sobre la inmortalidad del alma, porque esa afirmación está dentro del magisterio de la Iglesia. Como se habrán dado cuenta hay dos tendencias, una de separar el cuerpo del alma y una visión unitaria, de cuerpo y alma juntos, dos principios que forman una unidad, y que cada una por separado no forma esa unidad. Pues esa es la visión que ha planteado desde siempre la Biblia, el problema de esta reflexión es la siguiente: si el alma muere junto con el cuerpo, ¿cómo es posible la resurrección? Se tendría que hablar de Dios no como un "resucitador", sino como un "recreador", creando nuevamente a partir de la nada. Pero la fe bíblica afirma que el Dios de Jesucristo es resucitador. Hay algo en el ser humano que permita la resurrección, ese principio es lo que llamamos alma. ¿Entonces qué pasa con las almas? ¿Dónde van? ¿Al Cielo? Respecto a esto han surgido varias teorías.

Una de ellas dice que el alma espera hasta el final de los días, y que hay "algo" que sobrevive al hombre, pero que no es el hombre completo. Dios no resucita sólo el alma como elemento único del hombre, también lo es el cuerpo, o si no no sería necesaria la resurrección, ahora ¿dónde está ese algo? Es una pregunta más compleja, ya que algunos teólogos dicen que está en el cosmos y guarda nuestra identidad (aunque parezca absurda esta afirmación concuerda con la teoría holográfica, en que en una partícula se encuentra concentrado todo el universo, y el universo tiene su memoria en la más microscópica partícula, siendo todos uno).

La otra teoría guarda relación con el tiempo, cuando morimos, el tiempo y el espacio como los conocemos desaparecen. No hay distinción, no hay un antes, un durantes y un después. ¿Qué se ha pensado? Lo siguiente: que el hombre cuando muere, en ese instante también resucita (si para Dios mil años son como un día), no importa cuánto tiempo haya pasado, pues el tiempo como sucesión no existe en la otra dimensión, es un siempre ya. Sería presenciar ya la visión inmediata de Dios, pero los que estamos sujetos al espacio-tiempo no lo sabemos, sólo lo intuimos. Esta idea salvaría también la noción en que cuerpo y alma no se separan, y además congenia con la Parusía o Segunda venida de Cristo, porque ahí el Cosmos entero pasaría a una transformación gloriosa.

Escrito por: Cristian Ahumada - 12:13

Sobre el alma del ser humano

Hace un tiempo atrás escribí un artículo llamado La Muerte como Paso, en el que trazaba algunas ideas o nociones importantes sobre el tema de la muerte. Creo que pronto habrán más ideas maduras al respecto del tema, pero ahí Miguelius me hizo explicar cuál sería el inicio de la vida "terrenal", con lo cual me llevó a mencionar el alma humana.

Personalmente es un tema que como creyente me provoca cierto "temor" de explicar, tanto por una historia personal al respecto, y por lo que puede provocar especialmente cuando hablamos del evolucionismo (si se quiere véase el artículo publicado por Libardo Buitrago).

Para cualquier cristiano puede ser una explicación fácil, y lo dice el dogma: "El alma espiritual es creada directamente por Dios" (Pío XII, enc. Humani Generis, 195: DS 3896), pero la cláusula "creada inmediatamente" ¿qué significa? vale decir que nos preguntamos si Dios se salta la naturaleza humana y pone algo ajeno a este mundo, y eso sería el ¿alma? Y aquí la doble pregunta, si Dios crea directamente el alma humana, se borra de un plumazo la evolución; y, por otra parte, si el alma es proceso de la evolución de la conciencia, llegando a la moralidad, y a buscar algo llamado "dios", se borra con el mismo codo la fe en la creación y la inmortalidad del alma, porque, lisa y llanamente el alma espiritual no existiría, reduciéndola a una evolución de la misma materia, un alma material. Por ello una respuesta simplista es muy osada, y a la vez estúpida.

Parto por explicar que el ser humano, en la visión bíblica tiene cuerpo, alma y espíritu (basar, nefes, ruah / soma, psiké, pneuma). Cuerpo como el puente de comunicación entre el sujeto y el mundo, y los otros sujetos que están dialogando con el mundo, el alma como el "motor" que anima al propio cuerpo y lo hace entrar en diálogo, y el espíritu como el aliento que permite que el hombre viva. Yo hago aquí la distinción, tal como la hacían los helénos, pero estos tres elementos de la antropología bíblica hebrea se veían como un todo; si yo tenía sed era porque mi nefes está sediento.

Santo Tomás define el alma a partir de la teoría hilemórfica aristotélica diciendo que el alma es "la forma del cuerpo", ya que es lo que subyace y hace que un cuerpo sea "Juanito" o "Pepa". De aquí me voy a tomar para seguir adelante cuál es mi concepción de alma, porque se va a hacer un poco extensa esta explicación, y creo que haré más tarde la otra parte del desarrollo.

Dejo la pregunta abierta sobre esta dificultad, que se da entre creacionismo y evolucionismo.
Escrito por: Cristian Ahumada - 01:08

lunes, 20 de febrero de 2006

La fe vista desde el Catecismo (expandido con mi comentario)

Quería compartir hoy con ustedes la definición de fe que da el Catecismo de la Iglesia Católica. Catecismo y Catequesis son dos funciones principales de la Iglesia; por un lado la catequesis es la educación progresiva de la fe, y el catecismo es el compendio por el cual la fe se va educando, han habido varios catecismos, y diversas metodologías para explicarlo (pregunta-respuesta, coplas, poesías, y un sinfín de otras formas). Ahora bien, para mí el Catecismo de la Iglesia Católica, y como lo escribió Juan Pablo II en su Carta Apostólica Depositum Fidei, siempre es necesario tener contenidos de la fe para dar razón de la misma. Pero esos contenidos han de ser explicados, compartidos y anunciados, agregaría yo. Parto con la definición de fe, porque me parece que ella no es desarrollada (y no debía haberlo sido, es catecismo no teología sistemática), y esa es mi función dentro de la Iglesia, y aquí sólo doy pistas, porque esta vocación es buscar pistas para vivir la fe.
(por efecto de metodología el texto en cursiva es de El Catecismo)

La fe es un don de Dios, una virtud sobrenatural infundida por Dios... Sólo es posible creer por la gracia y los auxilios interiores del Espíritu Santo. Cuando San Pedro confiesa que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios vivo, Jesús le declara que esta revelación no le ha venido "de la carne y de la sangre, sino de mi Padre que está en los cielos." (Mt 16,179) Para dar esta respuesta de la fe es necesaria la gracia de Dios, que se adelanta y nos ayuda, junto con el auxilio interior del Espíritu Santo, que mueve el corazón, lo dirige a Dios, abre los ojos del espíritu y concede a todos gusto en aceptar y creer la verdad. (cf DV 5)

Hemos de entender primero que todo que la fe es sobrenatural, ya que viene de Dios y es propia de su gracia, es un regalo. Antiguamente, en la Iglesia hubo una herejía que hablaba de que la fe es una respuesta humana y que era única y exclusivamente del hombre la respuesta, a esta herejía se le conoció como pelagianismo, dejando de lado la gratuidad de Dios, pues la salvación viene de él, no del mérito de nuestras obras en sí mismas, no quiero caer en un discurso protestante, pero los méritos son válidos por los propios méritos de Cristo (San Pablo lo explica muy bien en la Carta a los Romanos). La fe misma es gratuita, lo único que busca es la aceptación del hombre, una aceptación afectiva, pero también racional, porque esa aceptación es lo que conocemos por conversión (metanoia en griego), nos volvemos a alguien, porque nos llama. No nos volvemos por algo, sino que es una persona, no un contenido, incluso el mismo inicio de la aceptación es movido por la gracia de Dios, pero el acto es esencialmente humano.

Sólo es posible creer por la gracia y los auxilios interiores de Espíritu Santo. Pero no es menos cierto que creer es un acto auténticamente humano. No es contrario ni a la libertad ni a la inteligencia del hombre depositar la confianza en Dios y adherirse a las verdades por El reveladas. Ya en las relaciones humanas no es contrario a nuestra propia dignidad creer lo que otras personas nos dicen sobre ellas mismas y sobre sus intenciones, y prestar confianza a sus promesas /como, p.e. cuando un hombre y una mujer se casan), para entrar así en comunión mutua. Por ello, es todavía menos contrario a nuestra dignidad "presentar por la fe la sumisión plena de nuestra inteligencia y de nuestra voluntad al Dios que se revela y entrar así en comunión íntima con él.


Santo Tomás decía que "La gracia supone la naturaleza", no la anula como pensaban antiguamente los hermanos protestantes, la naturaleza humana no es algo "malo" en esencia, es creación de Dios, lo que hace la gracia divina es perfeccionar la propia naturaleza del hombre. La libertad, la inteligencia, el afecto, se ven desde otra dimensión, la dimensión de lo religioso y de lo divino. En la fe cristiana, esta profundización de la fe lleva no tan sólo un nivel personal, sino que va hasta las esferas sociales, ecológicas, y cósmicas. Cuando un hombre (o mujer) empieza a creer, o como dijo muy plásticamente Aeronauta, "caerse del caballo", esta fe no queda privatizada, es compartida y anunciada, ello ya implica que yo me adhiero, pero no a los contenidos anunciados, sino que es al que anuncia los contenidos del misterio de Dios, Jesucristo. Y es él quien nos invita a participar en el misterio de la comunión de Amor en la Trinidad.

En la fe, la inteligencia y la voluntad humanas cooperan con la gracia divina: "Creer es un acto del entendimiento que asiente a la verdad divina por imperio de la voluntad movida por Dios mediante la gracia." (S. Tomás de Aquino)


Santo Tomás en esta definición encierra, a mi modo de ver, la dinámica de la fe en el ser humano: la fe es un acto humano, movido por el Espíritu Divino mediante la gracia que actúa en nosotros, imperio (porque está simpre presente) y que busca el misterio de la verdad, iluminando a la razón del hombre para seguir, en la búsqueda esperanzada, el encuentro amoroso de Dios.
Escrito por: Cristian Ahumada - 11:27

domingo, 19 de febrero de 2006

Sobre el derecho, el respeto y las ofensas

Volviendo al tema de las caricaturas de Mahoma, me he encontrado con un muy buen resumen preparado por Zenit.org, aquí dejo el enlace, y me ha llamado la atención poderosamente lo escalofríante que puede ser el poder de la información en nuestros días.

Días atrás hablaba sobre la religión, y de cómo la política usa de ella con un fin proselitista. Ahora con la lectura de este artículo me fui dando cuenta de cómo también la ofensa puede ser exajerada para llevarla hasta los extremos. No estoy hablando solamente del mundo occidental, sino también desde oriente, dejando de lado el centro de la ofensa y usando el nombre de Dios con fines políticos (en todas las religiones el nombre de Dios es sagrado, y no se puede ocupar en aras de una mentira).

Queda mirar en perspectiva toda esta situación, tanto en Europa, por esta situación de las viñetas, como lo que a futuro puede ocurrir en América Latina, ya no tanto a nivel político, sino que a nivel de los cristianos, en que subterráneamente, se está dando una relavitización de los contenidos de los católicos (tan solo ver La "opinión" de las mayorías en la Iglesia). Además de reduccionismos que se han dado en los contenidos de la fe de los católicos, que se han estado haciendo poco atractivos para las personas. Más temprano que tarde se ve el conflicto de homologar con los mismo derechos a "iglesias emergentes" con la Iglesia Católica, o iglesias de larga tradición; todo ello porque la experiencia cristiana no se profundiza en su "catolicidad", y se va perdiendo terreno en la militancia de la fe.

¿Qué tiene que ver esto con el tema de las viñetas? Una respuesta simple para una situación compleja, el reclamo de la libertad de expresión, hay grupos que respetan los contenidos de fe, y a los mismo católicos, pero otros grupos son muy agresivos y se sienten victimizados por lo que hace o dice la Iglesia Católica, no es raro encontrar epítetos como: "la iglesia donde no está Cristo", "La gran Babilonia", "La Iglesia del Anticristo", y otros más. Debemos mirar con más cuidado a ciertos sectores que son ofensivos, y que ante cualquier escándalo, usan ese recurso para ganar más adeptos, y no actúan de forma evangélica (siguiendo los criterios del Evangelio). Y de parte de los católicos, algo que no me canso de decir: "Profundicemos nuestra fe", compartamos, dialoguemos, preguntemos, ¡¡¡DUDEMOS!!! Una fe que no se piensa es una fe muerta.
Escrito por: Cristian Ahumada - 10:14

viernes, 17 de febrero de 2006

Internet Blog Serial Number



Este el el registro de "Sensus Fidelium"
Leyendo el Blog de Cosas Nimias, encontré este proyecto que le asigna un número, como a los libros, que registran los derechos de autor... aquí pueden conocer e inscribir sus blogs. Estoy de acuerdo con esta iniciativa de darle un número de serie a los trabajos de los blogeros, porque hay algunas cosas que son de derecho de autor y que sería bueno comunicárselas a los que han (o hemos escrito).
Escrito por: Cristian Ahumada - 14:23

Apagar los incendios

Ya de tanto ver la televisión en las tardes, y ver las agencias de noticias (CNN, BBC, DW, y las cadenas nacionales chilenas), me ha quedado la sensación, frente a los acontecimientos de las viñetas, que es necesaria la urgencia de educar a los medios sobre la religión y la religiosidad. Es, a mi modo de ver, además de darle su lugar en la modernidad a la religión y no "jugar" con ella como un medio político, una de las formas de apagar estos incendios descontrolados de ira de ciertos grupos violentos, que en nombre de la fe buscan el odio y la división.

Hoy en la mañana me encuentro con un comentario en la agencia de Noticias Zenit.org que habla de lo que acabo de escribir anteriormente, es una entrevista a Samuel Kobia, secretario del Consejo Mundial de Iglesias, que nos habla de la colaboración entre cristianos y musulmanes para apagar este incendio provocado por las viñetas.


Haz clic aquí para leer Colaboración entre cristianos y musulmanes para «apagar el incendio» de las viñetas.

Sobre Samuel Kobia, es mejor conocerlo, ha hecho un trabajo ecuménico (encuentro y diálogo de las distintas confesiones religiosas cristianas) importante haz clic en el siguiente enlace
Escrito por: Cristian Ahumada - 10:12

jueves, 16 de febrero de 2006

Sobre el amor desinteresado


Leyendo nuevamente a la agencia de noticias Zenit.org, me encontré con un artículo en que se habla del actor italiano Roberto Benigni, y su explicación sobre el amor desinteresado. Bella explicación.

Sobre el amor desinteresado
Escrito por: Cristian Ahumada - 10:53

miércoles, 15 de febrero de 2006

La instrumentalización de la fe en la política

Hoy estuve leyendo el artículo de la revista mensaje, que hablaba sobre "Las presidenciales y el factor religioso", y que dejaba claro que en política se ha usado como bandera de lucha las creencias religiosas para marcar las tendencias de las personas. Al respecto me caben algunas ideas que quiero compartir.

a) Cada vez que en el discurso de las personas que quieren llegar o están en un gobierno (o cualquier forma de dominio) se emplea el factor religioso, lo vimos en las elecciones como también se ha visto con el refrán que toda autoridad viene de Dios, otro paréntesis, ello también queda muy claro en una escena de la Película "Machuca" de Andrés Wood en que un sacerdote oficia una misa pidiendo por la "gloriosa junta de Gobierno, que ha venido a salvar a este país tan destruido", ¿no se nota ahí la religión según los poderosos?. Ya sea por los valores que imprimen las creencias religiosas, o por la "confianza" que dan los miembros de tal o cual colectividad, iglesia o denominación. En otras palabras, lo religioso marca una diferencia, que se puede traducir en una tendencia de las masas hacia tal o cual persona.

b) En la modernidad (o posmodernidad que dicen algunos filósofos), y en el caso de la sociedades que se han ido "modernizando", pareciera ser que el factor religioso no debería tener incidencia en la vida de los ciudadanos, sería, más bien, una orientación de tipo moral, no el cuarto poder del Estado. Pero vemos que no ha sido así, los ejemplos los tenemos con las caricaturas de Mahoma en Dinamarca (y si nos fuéramos al pasado recordaríamos el atentado que hizo la cantante irlandesa Shinead O'Connor con la foto del Papa Juan Pablo II en una cadena televisiva, con la consiguiente protesta en el país de las libertades) y todo el eje de discusión que se ha generado sobre el respeto de los "sentimientos" religiosos y la libertad de expresión. ¿Qué nos quiere decir esto? La religión, sigue jugando un rol clave dentro del pensamiento global, no es algo del medioevo, sino que es axial en la vida de esta comunidad global.

c) Desde un punto de vista más teonómico, tanto musulmanes como cristianos debemos respetar el nombre de Dios, y no usarlo en vano. La política no es vana, siempre y cuando no vaya en consecusión de intereses de un grupo de personas. Aquí se ha dado tanto el dolor religioso que se llevó a la esfera política. No he visto un respeto a la autonomía de lo religioso en nuestra sociedad, todo lo contario, en vez de decir "respetemos" lo sagrado y las convicciones que tienen otras personas, se ha convertido en una verdadera búsqueda de carroña, de algo que no se ha profundizado, haciendo que muchos empiecen a despreciar la religión a partir de personas que no la viven. La religión se ha tornado con tanta opinión "politizada" en algo putrefacto que aleja a las personas.

d) Es preferible, por parte de las personas que profesan su fe, profundizar, explicar, dialogar. Hemos vivido tantos malentendidos, que vamos provocando rechazo por el desconocimiento, desplazando de nuestra vida el descubrimiento y el asombro por descubrir que todos vivimos en búsqueda de un sentido de realización.
Escrito por: Cristian Ahumada - 17:41

martes, 14 de febrero de 2006

Una fe "razonable" y una razón "confiada" (Parte VI y final)

Consideraciones finales ante una reflexión pendiente.

Fe y razón van a ser las discusiones que estarán al fondo de todas las problemáticas futuras, aunque lo han sido del pasado y de nuestro presente. Porque en el fondo estamos hablando de la justa autonomía entre Dios y el Hombre.

Sobre la dignidad de la persona
Fe y razón tienen su espacio de plena realización, en sus propios niveles, pero no por ello podemos decir que la razón es limitada y que una reflexión a partir de la fe profundiza más el misterio de la verdad. No podemos decir que hay hombres que, por no tener fe, son inferiores, o en caso contrario que la gente que vive una fe, tiene mayor "calidad intelectual o moral" en la vida. Desde el otro punto de vista, no se puede hablar sobre los creyentes como personas "inmaduras" o "infantiles", que se cierran a las razones de la modernidad y se protegen en una imagen paternalista de Dios. Tampoco es así, pues el creyente, debería constantemente razonar sobre los motivos que lo llevan a creer. Una fe que no se reflexiona es una fe muerta, decía el Obispo de Hipona.

El aporte de la razón a la fe
Antiguamente se definía a la filosofía como "Anchilla Teologiae" (sierva, esclava de la teología), y hasta el día de hoy la filosofía ha sido el instrumento con el cual la teología entra en diálogo con la razón del hombre, sin embargo hace ya bastante tiempo estamos dialogando con un sistema de filosofía que, no entra en contacto con el pensamiento moderno. La filosofía Aristotélico - Tomista ha sido un gran aporte, pero no es el único lenguaje que habla la filosofía, sólo es recomendable fijarse en el personalismo, lenguaje filosófico que ocupa Benedicto XVI para hablar al hombre de hoy. ¿Por qué pareció tan sencilla y profunda la encíclica? Por su lenguaje, que es común a todos, es la filosofía que nos llega a todos, el personalismo. Desde aquí podemos hablar y dialogar. Son a veces, los mismos gritos desde la razón los que impulsan a la razón creyente (la fe) a profundizar en el misterio del hombre, que es el otro libro donde Dios habla. Por otra parte la razón nos da las herramientas para profundizar en el lenguaje humano el conocimiento (qué conocimiento, simplemente un tanteo) del misterio del Dios que se revela en Jesucristo y hacerlo inteligible al mismo hombre.

El aporte de la fe a la razón humana
¿Cuál es el real aporte de la fe a la razón? Ya vimos que la razón necesita de la intuición humana, pero eso es fiarse de algo (dicen que Einstein elaboró toda su teoría de la relatividad a partir de un sueño que tuvo, viéndose él arriba montado en un rayo). Pero la revelación del misterio de lo sagrado a la razón propia, ¿qué aportes hace? Muchos pueden pensar que Dios o lo sagrado es un concepto que no es necesario en el sistema del mundo actual. Pues bien, lo sagrado es un espacio constitutivo del ser humano, no hay cultura si no hay elementos religiosos, por ejemplo el rito mortuorio, o los ritos de paso. En cuanto a la revelación cristiana, la misma filosofía ha adquirido y profundizado conceptos que vienen del lenguaje religioso, el preciado concepto de persona, el concepto de dignidad, la propia razón humana se ha valido de la revelación para hablar en medio de la historia. Pero hoy en día la misma revelación cristiana ha de profundizar en los nuevos lenguajes de la razón para hacerse comprensible y "encarnada".

Todo el que cree piensa,
pensando cree
y creyendo piensa.
Escrito por: Cristian Ahumada - 18:05

"No puedo imaginarme un mundo sin Dios"

Interesante investigación que presenta Deutsche Welle sobre la perspectiva de lo religioso en los niños alemanes, un trabajo antropológico acerca de la presencia espiritual y de la existencia de Dios. A pesar de las diversas culturas, los niños tienen una imagen parecida de Dios.

¿Cómo es Dios para ti?

"No puedo imaginarme un mundo sin Dios"
Escrito por: Cristian Ahumada - 09:19

Una fe "razonable" y una razón "confiada" (Parte V)

Hablando una vez con un profesor, que hizo un curso de profundización, llamado "Fe y Razón", en vista a la Encíclica Fides et Ratio de Juan Pablo II, le hice una pregunta sobre el tema: ¿qué tiene que ver la mística en la búsqueda de la fe y en la búsqueda de la razón?

Ahora quiero compartir, lo que he ido pensando durante estos últimos 4 años sobre esta reflexión, son sólo líneas, atisbos que se han ido dando a lo largo de un peregrinar y de una búsqueda de un diálogo entre fe y razón. Cada una de ellas está contenida en la otra... ahora ¿cómo es que la fe está contenida en la razón y la razón contenida en la fe? No aparece desarrollado en Fides et Ratio, y ha sido el número 17 de esta Encíclica un motivo para pensar seriamente en el diálogo entre filosofía y religión. Y ahora escribiendo esta parte, me doy cuenta de cómo la religión tiene que imperiosamente entrar en el diálogo de un lenguaje que se ha puesto como paradigma, aunque sea ineficaz para dar sentido al mundo: el lenguaje de la economía (o mejor dicho de la factibilidad).

Sólo algunas ideas, para poder profundizar:

1. La fe y la razón se guian por la profunda intuición humana de la búsqueda de la verdad, si bien es cierto que algunas filosofías modernas niegan la posibilidad de obtener una verdad que sea absoluta para todos, es el hecho de la incesante búsqueda del hombre por respuestas, que lo lleva siempre a un más allá, sea ésta inmanente como trascendente.

2. Es esta intuición a la que podríamos llamar mística, un acontecimiento místico es aquel ante el cual el ser humano se ve sobrepasado en su conocimiento y entendimiento; se sabe que está frente a algo que objetivamente se ha hecho presente aquí y ahora. ¿No le ocurre eso al científico que descubre un nuevo ser vivo, o al astrónomo que visualiza un nuevo fenómeno espacial, o al matemático que llega a la demostración de una fórmula? El ser humano se siente pequeño e inmenso a la vez, incrédulo de lo que ha llegado a ver y descubrir, pero con la convicción de ser algo importante. Lo mismo ocurre en la vida de la fe, y en el descubrimiento de esa verdad, que para los cristianos es Jesucristo, a diferencia del científico, no encontramos con una persona, no es un simple fenómeno.

3. Es esta experiencia mística la que eleva a la conciencia humana a buscar más allá de sus posibilidades, y a ubicarse en su situación vital, ocupando el verdadero lugar que tiene el hombre en el Kosmos. Los verdaderos científicos saben que la verdad es tan precaria como la vida del ser humano, por ello es que algunos son agnósticos, por lo precario y corta que es la vida; y otros son creyentes porque en esa precariedad ubican su sentido de vivir, y ubican la presencia real de Dios en este orden. Algo similar experimentan los ejercitantes de la meditación oriental, vivir para descubrir la apariencia, la anulación completa del "yo" los "eleva" hasta el contacto con el uno.

4. Se podría pensar que, como pudiera darse a partir de mis reflexiones, que el que no cree es porque es tonto o no quiere creer. No es así, he de recordar que la fe es un don, y que hubo personas, y las habrá en el futuro, que no han creído, porque no se les ha dado este don. ¿Un Dios egoísta? No, y todo lo contario, un Dios que es misericordioso, Dios a nadie le niega la fe, pero es un acto, una adhesión del ser humano ante lo sagrado, el problema es que la fe requiere una respuesta, que algunos, por la profunda racionalización de su pensamiento lo generan como un absurdo.

"Creo, Señor, pero aumenta mi fe."
Escrito por: Cristian Ahumada - 02:07

lunes, 13 de febrero de 2006

Sobre Deus Caritas Est: ¿Trivialidad o Genialidad?

El día domingo, me llevé una gran sorpresa cuando un sacerdote amigo preguntó a la feligresía: "¿quiénes de ustedes han leído la Encíclica del Papa?" Creo que en un mar de 400 personas que estábamos presentes, junto con dos personas más, era uno de los pocos cristianos que la han leído. ¿Eso es el compromiso del cristiano? Dialoguemos, pero, primero conozcamos a nuestra Iglesia, formemos, escuchemos la voz del pueblo fiel, del Sensus Fidelium, que todavía no ha hecho eco de las palabras del Papa, y que "el eros de Dios, es el ágape del hombre."

Aquí otra reflexión tomada de arvo.net, que tiene buenos artículos, sobre la Encíclica de Benedicto XVI.
La sencillez del texto pontificio es engañosa: detrás de él está toda la historia del pensamiento occidental y con ella silenciosa y humildemente dialoga el Papa. ¿Qué ha ofrecido el pensamiento griego a la humanidad en este orden? Una propuesta metafísica, estética y ética desde una visión ascendente, que parte del hombre y llevado por el impulso hacia lo alto, bello y absoluto, le mantiene en perenne búsqueda del Bien, la Idea, la Belleza, el Ideal moral. El cristianismo aparece como plenitud de los tiempos; cuando la humanidad había madurado y era capaz de ser oyente de la divina palabra; pero no repite lo sabido y conocido ni por el helenismo ni por el judaísmo.


Lee aquí este Artículo.
Escrito por: Cristian Ahumada - 22:40

Cuatro preguntas sobre los blogs

Reinicio mi contacto con la blogosfera, después de cuatro días de receso, en silencio, en reflexión, ordenando el corazón. Y justo me llegan estas preguntas. Creo que es un buen ejercicio, y gracias Marta por incluirme en la lista a los que le entregas el testimonio (como en las postas de cuatro por cuatrocientos).

1. ¿Por qué escribes blogs?

En un principio era por una actividad académica, entregarle a mis alumnos herramientas desde una plataforma para todos accequible (por lo menos en Chile), pero ahora se convirtió en una forma de expresar lo que veo y siento. Desde la distancia de un continente alejado de las situaciones, del avance, y de los grandes problemas que afectan al hombre en su globalidad. Es una forma de mostrar otra faceta de lo que es mi vida, como teólogo, y eso me enriquece, porque me ha hecho reflexionar, pensar, dudar y argumentar. Escribo porque tengo facilidad para escribir, y guardarme todo en los archivos que tengo en el ordenador no es agradable, con pocas personas los he compartido y creo que ha sido un buen momento.

2. ¿Qué espacio ocupan en tu vida?

Ocupan principalmente las mañanas, cuando amanezco lleno de ideas, de pensamientos, de críticas, es una forma de soltar lo que tengo en estos instantes (ya vendrán las últimas dos partes de "Una fe "razonable" y una razón "confiada"). Es para mí una forma de decir, estoy yo aquí, con ideas, y un lenguaje fresco para los que creen que la teología es solamente hablar de Dios, es hablar de él, pero siempre en constante diálogo con el mundo y con los problemas del hombre actual.

3. ¿Los piensas mucho?

En algunos momentos, los leo, los re leo y los sigo leyendo, porque nunca doy por acabado. Otros me salen "del alma", y esos los publico así como vienen, especialmente cuando son comentarios a otros blogs. Lo que sí me gusta cuidar lo que digo y cómo lo digo.

4. ¿Los puedes dejar hoy mismo?

Si ya no tengo conexón a internet, claro. Pero como no creo que me corten el servicio, porque soy buen pagador. No.

Escrito por: Cristian Ahumada - 22:24

viernes, 10 de febrero de 2006

Democracia, Laicismo, Religión

fuente Arvo.net

Hoy en la mañana me encontre con un artículo de Luis Fernández Cuervo en Arvo.net, está demás que hace referencia a unos dichos que expresó el escritor peruano Mario Vagas Llosa sobre la democracia y el desarrollo en Chile, pero en vistas también al concepto de laicismo, creo que es interesante leer la primera parte, he aquí su introducción

“Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios”. Esto es lo que otras religiones no han entendido, que la confusión o mezcla de las dos autoridades, la civil y la religiosa, es siempre funesta. Pero también es funesto cuando un estado, un gobierno, bajo el disfraz de neutralidad en lo religioso, pretende imponer un obstáculo al desarrollo de las actividades publicas de la religión, llegando en ocasiones incluso a la persecución y los asesinatos.


Para leer el artículo, pulsa aquí
Escrito por: Cristian Ahumada - 09:47

jueves, 9 de febrero de 2006

El odio anti - cristiano

Creo que es ya es obvio, darse cuenta de lo siguiente: El cristianismo es una religión que lleva en sí la contradicción frente al mundo, por una parte se le critica su poder (cuántas veces le he escuchado a mis alumnos decir: "¿y por qué no venden sus riquezas para dársela a los pobres?, si los curas tienen plata") pero por otra sigue siendo una Iglesia perseguida. Eso se ha visto a lo largo de la historia, incluso en la época medieval que conocemos como vulgarmente como la cristiandad, hubo persecuciones a cristianos fieles, acusándoles de brujería o de delirius tremens. Les invito a leer con atención este artículo de la Agenica de Noticias Zenit, que nos muestra el peligro de la odiosidad.

Simplemente un párrafo
En cuanto al hecho de que las víctimas de la intolerancia religiosa sean casi siempre cristianas, en particular católicas, el purpurado francés recordó: «A 2000 años de distancia tiene vigencia la profecía hecha por Jesús de ser “signo de contradicción”».


El Cardenal Puopard preocupado por el clima de odio anticristiano
Escrito por: Cristian Ahumada - 12:53

Una fe "razonable" y una razón "confiada" (parte IV)

Juan Pablo II, de feliz memoria, comenzaba la encíclica Fides et Ratio comenzaba de esta manera:

"La fe y la razón (Fides et ratio) son como las dos alas con las cuales el espíritu humano se eleva hacia la contemplación de la verdad. Dios ha puesto en el corazón del hombre el deseo de conocer la verdad y, en definitiva, de conocerle a Él para que, conociéndolo y amándolo, pueda alcanzar también la plena verdad sobre sí mismo (cf. Ex 33, 18; Sal 27 [26], 8-9; 63 [62], 2-3; Jn 14, 8; 1 Jn 3, 2)."

Cuando empecé este tema quise ubicar, en su justa autonomía, la razón frente a la fe, ya que cada una de ellas lleva hacia la contemplación de la verdad. No es menos cierto que la fe se ha confundido con un simple sentimiento, una "aceptación incondicional" a una serie de dogmas y verdades que se presentan como monolitos que no deben ser discutidos, y mucho menos alterados en la forma de comprenderlos, esa visión ciega de la fe basada única y exclusivamente en lo que es dado, se le ha conocido como fideísmo. La fe tiene, por esencia, que ser una razón creyente, que va profundizando en el misterio de la contemplación de la verda. No le cree a los contenidos, sino quien está en el fondo de esos contenidos, creemos por quien nos dice o nos muestra esos contenidos. En el caso del cristiano, la revelación hecha por Jesucristo (Hb 1, 1ss). Por otra parte la razón también profundiza en la búsqueda de una verdad, pero no cualquier verdad, busca una verdad con significado y sentido, el ser humano es un ser que vive del asombro y de la búsqueda de sentido, la frustración más grande de la persona es quedarse sin un sentido para poder vivir y para poder amar. En este ámbito la razón es experimentada como el motor que lleva al hombre a un más allá.

La razón es "confiada" cada vez que construye su conocimiento en lo que son actos de fe, y no hay mejor prueba que las mismas ciencias positivas al respecto: La física nunca ha visto un átomo, pero por sus observaciones han descubierto cómo se comporta, qué es lo que hace y por qué ocurre tal o cual fenómeno. Pero todas estas construcciones de las realidades se han basado en actos de fe, y que otros llaman "paradigmas", en los cuales estructuran el mundo a partir de un acto de aceptación de la visión del mundo. Otro ejemplo lo vemos en psicología, el mismo Freud construyó su teoría psicoanalítica partiendo de una "intuición", la cual no puede ser demostrable ni contrastable. Podemos ver que su teoría resulta, pero su fundamento no puede ser demostrado, es simplemente, como ocurre con las religiones, un acto de fe.

Con esta explicación no quiero poner a un mismo nivel la fe (revelada) con la ciencia, es simplemente una analogía, ya que la fe, nos manifiesta contenidos que van más allá de un simple dato, es un dato con un sentido.

Para concluir esta parte, quisiera retomar a Fides et Ratio, que dice lo siguiente entre la relación de la fe y la razón:

No hay, pues, motivo de competitividad alguna entre la razón y la fe: una está dentro de la otra, y cada una tiene su propio espacio de realización. El libro de los Proverbios nos sigue orientando en esta dirección al exclamar: « Es gloria de Dios ocultar una cosa, y gloria de los reyes escrutarla » (25, 2). Dios y el hombre, cada uno en su respectivo mundo, se encuentran así en una relación única. En Dios está el origen de cada cosa, en Él se encuentra la plenitud del misterio, y ésta es su gloria; al hombre le corresponde la misión de investigar con su razón la verdad, y en esto consiste su grandeza. Una ulterior tesela a este mosaico es puesta por el Salmista cuando ora diciendo: « Mas para mí, ¡qué arduos son tus pensamientos, oh Dios, qué incontable su suma! ¡Son más, si los recuento, que la arena, y al terminar, todavía estoy contigo! » (139 [138], 17-18). El deseo de conocer es tan grande y supone tal dinamismo que el corazón del hombre, incluso desde la experiencia de su límite insuperable, suspira hacia la infinita riqueza que está más allá, porque intuye que en ella está guardada la respuesta satisfactoria para cada pregunta aún no resuelta.
Escrito por: Cristian Ahumada - 02:56

miércoles, 8 de febrero de 2006

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Un comentario femenino de "Deus Caritas Est"

Este artículo salió en Zenit, me ha parecido bella, es de la teóloga Jutta Burggraf, me parece interesante, porque las mujeres tienen una "visión" más desde las "entrañas" de Dios, léanla aquí. Escrito por: Cristian Ahumada - 19:31

Una fe "razonable" y una razón "confiada" (parte III)

Creyendo Piensa

Esta es la tercera parte de la frase de San Agustín, pero no de la reflexión que estoy tratando de esbozar en torno a la relación entre lo razonable que puede ser la fe. Repasemos un poco, la fe, de cualquier confesión religiosa, en sus contenidos y misterios, tiene que ser razonable, para que los principios en los cuales se cree y por los que se vive sean comprensibles y dialogables, no sólo por los que confiesan tal o cual religión, sino que por los que "están fuera". Los contenidos de fe, no son los que motivan a la fe, sino los que me hacen profundizar en el misterio del encuentro con Dios.

El acto de fe, no es una actitud pasiva, de simple recepción. La fe es dinámica, se va desarrollando y se va profundizando cada vez que surgen dudas, preguntas del mundo a la esfera religiosa, e incluso cuando alguien dentro de las mismas comunidades difiere de la fomra de entender fe "ortodoxa", y exige por parte de todos los miembros de la comunidad vayan aclarando tales dudas o confusiones. Por ello en la fe católica ha evolucionado. El encuentro con la persona de Jesucristo y su Evanglio, con toda la fuerza del anuncio, ha llevado según el paso de la historia, a que conforme se avanza, la interpretación de los dogmas y de cómo ha tratado de explicarlos a las distintas culturas en las que ha entrado en diálogo.

Una fe que no reflexiona por lo que cree, y por quien cree, es muy difícil que pueda desarrollarse, y dar razones por las que cree. Una fe que es simplemente una adhesión afectiva, no se mantiene por mucho tiempo. La fe razonable es la fe dialogable, y vuelvo a insistir, no necesariamente tiene que ser comprensible, porque entonces perderíamos la categoría de "Misterio", un misterio es una realidad que no podemos abarcar, mas sí podemos hablar de ella y desarrollar algunos elementos, pero nunca la podremos abarcar en profundidad.

Creyendo podemos pensar, y desarrollar nuestro pensamiento, con nuevas ideas y conceptos, para poder también comprender el misterio del mundo y del ser humano.
Escrito por: Cristian Ahumada - 17:06

Una Fe "razonable" y una Razón "confiada" (parte II)

Pensando cree

Es normal pensar que con el sólo hecho de decir "creo" la fe está ya inscrita en el corazón de la persona. Pues, aunque parezca extraño lo que voy a decir, la fe tiene que ser pensada para poder ser creíble.

En la dinámica de la fe cristiana, Dios es el que ha salido al encuentro del hombre, por medio de la revelación, y su máxima expresión ha sido la Encarnación de su Hijo, su vida, pasión, muerte y resurrección. No le estamos creyendo a "artículos", sino más bien, le estamos creyendo a una persona, en la que se encierra el misterio del Reino de Dios que vino a presentar a los hombres. Mas no basta con decir "creo", sino que cuán razonable (no estoy diciendo entendible, porque hay misterios que no alcanzamos a comprender) es para mí las verdades que me han propuesto. Un ejemplo de la duda creyente lo tenemos en la Madre de Jesús, cuando le dicen que va a ser la Madre de su Señor, no viene y dice: "hágase", sino, "¿cómo va a ser esto posible si no conozco varón?"

La razón tiene que pensar para poder creer, recordar simplemente que la fe en la definición que da Santo Tomás dice que es "cogitare cum assum", pensar con asentimiento, vale decir, es pensar con el corazón, ya que estamos frente a una persona no un contenido.
Escrito por: Cristian Ahumada - 11:37

Una fe "razonable" y una razón "confiada" (parte I)

Me ha llamado mucho la atención dentro de algunos foros y blogs de la Internet, que se ha tratado de razonar la fe, o mejor dicho los artículos de fe. Tratando de dar justificaciones, sin ponerse a preguntar cuál es la razón de mi esperanza. En vistas a lo cual he querido escribir algunas líneas sobre lo que ha sido mi visión del asunto.

"Todo el que cree piensa,
pensando cree
y creyendo piensa. "
(Agustín de Hipona)

Esta frase del Santo Africano parece obvia, pero encierra dentro de ella hay un concepto y contenido que es necesario observar detenidamente cada una de estas tres afirmaciones.

Todo el que cree piensa.

No es arbitrario pensar que la fe es algo razonal, la fe puede (y de hecho es entendida así) ser una aceptación, un reconocimiento, pero un reconocimiento que exige una adhesión y un cambio en la vida de las personas. Existen cambios que son afectivos, y que marcan fuertemente la psiquis de cualquier individuo. Pero los cambios que exigen ir más allá son los que, se dan a partir de la razón. Puedo decír: "Dios es Padre", repetirlo mil y una veces, e incluso proclamarlo, aprenderme una serie de citas bíblicas que me dicen que Dios es Padre, pero, ¿qué padre para mí es Dios? La fe ha de ser para las personas, porque en nuestro desarrollo, en la historia de la evolución hemos podido razonar, e ir más allá de nuestras espectativas. La razón es algo que nos ha caracterizado, pero ¿en qué se diferencia de la razón de un animal? En la conciencia. Es una razón consciente, que trata de buscar y dar un sentido a su realidad. Es un yo que busca sentido y que le quiere dar sentido a la existencia. Por eso que el único ser que cree y se convierte (en griego es la metanoia) es el hombre.
Escrito por: Cristian Ahumada - 00:38

martes, 7 de febrero de 2006

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Hans Küng: Los Errores de Occidente

Después de leer este artículo de un gran teólogo alemán, creo que se abren nuevas perspectivas en torno al conflicto entre el mundo musulmán y la cultura occidental.

Pueden leerlo en Deutsche Welle
Escrito por: Cristian Ahumada - 19:00

EL SIGNIFICADO DE LA PALABRA MÁRTIR

La martyria, también es una de las características de la Iglesia (no hablo de las notas características de la Iglesia, que son Una, Santa, Católica y Apostólica, que sería harina de otro costal), junto con la diakonía, la leiturgia, kerigma y catequesis. Es algo que me quedó dando vuelta en torno a los acontecimientos acaecidos el día de ayer, con la muerte del sacerdote en Turquía y con las muertes de cristianos en Filipinas, hay que ser claros, cada vez que es derramada sangre por la fe se está hablando de martirio, y que "la sangre derramada es semilla para nuevos cristianos".

La palabra "Mártir" significa literalmente "Testigo", el significado de esta palabra no era, necesariamente, el hecho de haber muerto por mantener el testimonio de la fe en el Señor Jesús, aunque con el tiempo solamente dar testimonio con las palabras no sería suficiente. Habría que mostrarlo con la propia sangre.

Cuando el libro de los Hechos nos presenta al primer mártir: Esteban (Hechos 22:18-20) se está tomando de modelo referente para cualquier cristiano, ya que su testimonio por confesarse seguidor de Cristo, es ratificado y sellado con su propia sangre.

A fines del siglo I d.C. Clemente de Roma escribe una carta a los Corintios, poco después de la persecución de Domiciano. En el capítulo V se refiere sin duda alguna a la persecución de Nerón, cuyas más famosas víctimas fueron los apóstoles Pedro y Pablo, quienes por medio de su muerte, ratificaron con su sangre su testimonio. En este escrito la palabra "Martirio" tiene ya su pleno significado de "Sufrir el martirio" o mejor aún "Dar Testimonio por medio del Martirio".

Será pues, en el siglo II, la palabra "confesión" (homología) ya usada por el Nuevo testamento, la que sustituya y llene el vacío dejado por el término "mártir" al llenarse éste del significado de tormento, muerte y sufrimiento. El título de mártir sólo se lo daban a Cristo, testigo verdadero y fiel, primogénito de los muertos y principio y autor de la vida divina. También concedían este título a aquellos que habían muerto en la confesión de la fe.

Si en la Iglesia hoy en día no existieran mártires, estaríamos frente a un laxismo muy profundo de la fe, y es muy llamativo que el martirio se dé en el Tercer Mundo, eso remece los cimientos más profundos de los podemos tener una vida más "acomodada" pues no deja tranquilo a nadie, la sangre de nuestros hermanos mártires nos recuerda que el seguimiento de Cristo implica burlas, rechazo, y lo peor de todo indiferencia (incluso de los que profesamos una misma fe). Que la muerte de los cristianos nos sirva para confesar a Cristo en nuestras vidas.
Escrito por: Cristian Ahumada - 11:55

lunes, 6 de febrero de 2006

JESUCRISTO Y LAS OTRAS RELIGIONES

Aquí les dejo unos apuntes que tomé de las clases del P. Sergio Zañartu, profesor de Cristología, y hoy los pongo en mi blog (espero que no cobre derechos de copyright), porque me impactó la noticia de la muerte de seis filipinos católicos a manos de musulmanes, que al golpear a su puerta les preguntaron si eran católicos, ellos respondiendo que sí, fueron víctimas de la odiosidad religiosa; todo a causa de las caricaturas, ellos son ahora mártires, por dar razón de su esperanza, Cristo.

(Resumen a partir de las reflexiones del P. Sergio Zañartu)

El mundo actual se va convirtiendo en una aldea global, donde el empobrecimiento espiritual (el sin sentido) del Occidente racional y dominador, científico-técnico y consumista, nos confronta con las grandes culturas y religiones de Oriente. Tenemos que dar razón de nuestra esperanza, que es Cristo. El diálogo interreligioso es elemento integral de la misión evangelizadora de la Iglesia; es enriquecedor para todos los que movidos por el Espíritu, que actúa también fuera de la Iglesia, quieren crecer hacia la verdad plena.

El diálogo nos ayuda a reconocer que la Palabra de Dios se ha comunicado a esas religiones y que el Espíritu de Dios está presente en ellas con su presencia salvífica. Esto pertenece al incomprensible misterio de la presencia salvífica de Dios en el mundo, de un Dios siempre más grande. "Habiendo Cristo muerto por todos, y siendo en realidad la vocación última del hombre una sola, es decir divina, debemos sostener que el Espíritu Santo ofrece a todos la posibilidad de que, en forma solo por Dios conocida, se asocien a este misterio pascual." "El mismo Espíritu que ha actuado en la encarnación, vida, muerte y resurrección de Jesús y en la Iglesia, es el que actuó entre todos los pueblos antes de la encarnación y sigue actuando hoy entre las naciones, religiones y los pueblos."

El Vaticano II hace un reconocimiento fundamental de posibles caminos de Dios en otras religiones. Dice así un documento del Secretariado para los no cristianos: "Esa manera de ver las cosas ha llevado a los padres del concilio Vaticano II a afirmar que en las tradiciones religiosas no cristianas hay 'cosas verdaderas y buenas (OT 16), 'elementos estimables, religiosos y humanos' (GS 92), 'tradiciones contemplativas (AG 9), 'elementos de verdad y de gracia (Ib., 9) 'semillas del Verbo' (Ib. 11; 15), 'un resplandor de esta verdad que ilumina a todos los hombres' (NA 2?). Según las afirmaciones conciliares más explícitas, todos estos valores coinciden en las grandes tradiciones religiosas de la humanidad. Merecen, por tanto, la atención y la estima de los cristianos. Su patrimonio espiritual es una invitación eficaz al diálogo (cf. NA 2; 3; AG 11), no sólo sobre los puntos de convergencia, sino también sobre los divergentes."

¿Son esas tradiciones religiosas caminos de salvación para sus miembros? "El régimen de salvación establecido por Dios a través de la alianza con Noé, que simboliza las tradiciones religiosas de la humanidad, perdura durante el 'tiempo de la Iglesia' en todos los sitios donde el evangelio de Jesucristo no ha sido aún anunciado de manera efectiva. Estas mantienen a este respecto el papel que Dios les ha asignado como 'medios de salvación' reales, aunque sean esencialmente incompletos; ahora bien, desempeñan este papel en relación con el misterio de Jesucristo y bajo la influencia de su poder." Ahí todo hombre experimenta, aunque sea en forma velada, el amor y el perdón de Dios. Si se da esta experiencia de la gracia, es porque todo hombre se mueve en el plano existencial, que es sobrenatural, más allá (por eso trascendental) de lo que sería su propia capacidad natural.

Dios, en su amorosa condescendencia, sale al encuentro de la humanidad con sus figuras históricas de salvación y revelación. Esos signos de Dios a través de creaturas siempre pueden ser sobrepasados por una nueva manifestación. Esto culmina en Jesucristo, quien no puede ser sobrepasado, porque en él es el mismo Dios el que se da, lo que queda sellado por su muerte y aceptado por Dios en la resurrección. Cristo es, por tanto, el salvador absoluto, la palabra definitiva de Dios. El que culmine todo en Cristo no quita el que Dios también se haya manifestado en la historia en otras religiones, lo que parecería normal en el largo decurso del tiempo. Ellas tienden hacia Cristo, en cuanto el pecado no lo impida. La diferencia entre ellas y la revelación bíblica es que ésta está salvaguardada por el mismo Dios como el auténtico camino de salvación. Y al ser Cristo lo definitivo, él es el criterio de discernimiento respecto a lo auténtico de Dios en toda otra revelación. Así habría en diversas religiones girones de intervenciones de Dios. ¿Qué figuras de salvación en ellas apuntan al salvador absoluto?

Hemos explorado un poco, y en general, cómo englobar en nuestra visión unitaria de salvación en Cristo el pluralismo religioso representado en las otras tradiciones. Aludamos ahora a algunas de ellas más en concreto.

El hinduismo en India puede apreciar a Jesús como gran maestro y profeta de la humanidad. En el hinduismo popular, más teísta, se cree en las encarnaciones de la totalidad-Dios para vencer el mal y despertar el bien en el corazón de los hombres. En ese sentido son reconocidas como encarnaciones la de Buda, Jesús, Mahoma, etc. La mayoría de los intelectuales, por su parte, ven a Jesús como alguien que realizó ejemplarmente su identidad con lo divino, lo que es la meta de ellos. Por eso es un gran gurú. Pero ambas tendencias rechazan la unicidad de Jesucristo. Además les parece insensato asumir una encarnación real, lo que sería caer en lo histórico particular. Lo importante, para ellos, es el Cristo metahistórico, universal divino. Es un principio general, y su encorporizarse no se limitó a Jesús, sino que todo hombre puede llegar a ser Cristo. Luego, la vida de Jesús es una alegoría de la vida espiritual de todo hombre. La salvación es mediada por el Cristo eterno y no por el Jesús histórico.

La cultura china se diferencia claramente de la cultura de la India (marcada fuertemente por el pesimismo respecto al mundo e interesada en lo místico espiritual). Ciertamente también hay en ella una orientación cósmica. Pero en su rasgo fundamental (no sólo confucionista), la mentalidad china es optimista respecto al mundo, antropocéntrica y pragmática. Su interés principal es el hombre y su vida armónica sobre la tierra en la familia y en una sociedad que funcione. Su religión es profundamente de esta tierra y ética. Las religiones, para ella, son esencialmente iguales, en cuanto ayudan a que el hombre alcance su ideal ético. Por eso diversas corrientes religiosas, como el confucionismo, taoísmo y el budismo mahayana, pueden confluir a una nueva unidad. La pluralidad de religiones se debe sólo a que la divinidad altísima ha enviado a Confucio, Laotse, Buda, Cristo y Mahoma en diferentes situaciones con diversos mensajes, pero
todos ellos contienen la misma y única verdad ética. Jesucristo es uno entre muchos otros: de él interesa sobre todo su enseñanza ética (y su espontánea irradiación del amor).

Como vemos, tanto India como China pueden integrar a Cristo dentro de su visión religiosa, pero no al Cristo de nuestra fe cristiana, al único mediador. Lo que discuten es su absolutez, su unicidad.

Diferentes son los desafíos al pensar teológico que vienen de los monoteísmos unipersonales, como el judaísmo y el Islam. El judaísmo no tiene inconveniente en reconocer en Jesús de Nazaret un hermano, un gran testigo de su fe, pero no el Mesías ni menos el hijo de Dios en sentido estricto. El Islam reconoce en Jesús a un gran profeta anterior a Mahoma, quien es el último e insuperable. Judaísmo e Islam niegan rotundamente la posibilidad de la encarnación de Dios, lo que, como ya hemos visto, sería más difícil de concebir en un Dios unipersonal. Ambos reducen el misterio de Cristo, por así decirlo, a un adopcionismo. Modalismo y adopcionismo son, en cierto sentido, las herejías más racionales, y que hoy día pueden atraer en Occidente.
Escrito por: Cristian Ahumada - 12:48

domingo, 5 de febrero de 2006

El Concepto de Milagro

(Reflexión a partir del libro "La Opción Creyente" de Antonio Bentué)

Por milagro solemos entender un hecho maravilloso ocurrido en la naturaleza, que escapa a las leyes establecidas y cuya causa la atribuimos a un poder sobrenatural. Ello también va relacionado con la evolución de la ciencia y del conocimiento: cuanto más conocimiento de las causas de los fenómenos tiene el ser humano, menos cabida tienen los milagros en el mundo, cayendo en una desacreditación. También, por parte de la teología, hay un grado de escepticismo: Si Dios, es entendido como providencia, que habiendo establecido las normas y leyes del Universo, tenga que, debido a una causa injusta, intervenir. Como si una persona tomara "por sorpresa" a Dios, y éste tuviera que hacer un paréntesis en la estructura normal del mundo ya establecido. ¿Dónde quedaría Dios sabio y previsor? El otro planteamiento, que también es un grito teologal, es por qué Dios no hace nada por el bien del justo. El milagro debería darse cuando hay un reclamo en la justicia.

Hay que tener en cuenta que en los Evangelios, hay narraciones de milagros (denominados erga- obras, y dunámeis - poderes). Sólo hay 32 milagros en los cuatro evangelios. Una cantidad bastante moderada, pero todos relacionados con algo fundamental: Los milagros son signos preclaros de la llegada del reino de Dios, salvación para los hombres. Los evangelistas no quieren mostrar el poder de Jesús, sino que la salvación dada en los milagros es debido a la presencia del reino ya entre medio de nosotros. El Evangelios de Juan, en su elaborado trabajo de los seis milagros (utiliza el término griego semeion - signo) que ocupa en todo su evangelio (Las Bodas de Caná, El segundo milagro de caná, La curación del paralítico, La multiplicación de los panes y los peces, La curación del Ciego de Nacimiento, La Resurrección de Lázaro). Todos estos signos son para destacar la presencia amorosa del Padre presente por medio de Cristo. En este sentido, el milagro es testimonio, lo mismo debería ser la Iglesia: testimonio de la liberación de los oprimidos.

Volviendo al concepto que generalmente tenemos de milagro ¿en qué sentido podemos entenderlo? Dios es autónomo del mundo y el mundo autónomo de Dios, pero ello no implica una total independencia. Puede que el milagro sea descubierto a partir del sujeto creyente; no sólo por su apreciación subjetiva, más bien por un impacto objetivo, cargado de fuerza interpeladora. Es una ocasión en donde Dios se puede valer para iluminar mi espíritu llamándolo a una respuesta de fe. Puede que cuando ocurran situaciones límite, en que las causas producen una respuesta, que parece milagrosa, no hay milagro tal como lo pensamos, sino que es la apertura a descubrir a Dios presente en ese acontecimiento.

Hay un caso en que la presencia transcendente de Dios en el mundo tiene una envergadora particular: La encarnación del Verbo y consiguiente resurrección de Cristo. Dios irrumpe de una vez y para siempre, para que realmente el mundo pueda ser salvo de su contingencia mortal.
Escrito por: Cristian Ahumada - 19:10

Santa Sede: la libertad de expresión no puede implicar el derecho a ofender a los creyentes

(Fuente Radio Vaticano)

Ante las publicaciones de algunos diarios europeos de caricaturas del profeta Mahoma y sobre las reacciones en el mundo islámico, «respondiendo a varias solicitudes de aclaraciones sobre la postura de la Santa Sede, ante las recientes caricaturas que ofenden los sentimientos religiosos individuales o de comunidades enteras», la Oficina de Prensa de la Santa Sede ha publicado una declaración que comprende tres puntos.

En primer lugar, afirma esta declaración, «el derecho a la libertad de pensamiento y de expresión, sancionado por la Declaración de los Derechos Humanos, no puede implicar el derecho de ofender el sentimiento religioso de los creyentes. Dicho principio vale, claro está, en lo que se refiere a cualquier religión».

La convivencia humana, señala también la declaración de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, «exige asimismo un clima de mutuo respeto, para favorecer la paz entre los hombres y las naciones. Además, algunas formas de crítica exacerbada o de escarnio de los demás denotan una falta de sensibilidad humana y pueden constituir en algunos casos una inadmisible provocación. La lectura de la propia historia enseña que con este camino no se sanan las heridas existentes en la vida de los pueblos».

El tercer punto de la declaración pone de relieve finalmente que «se debe afirmar enseguida que las ofensas causadas por un individuo o por un órgano de prensa no pueden ser imputadas a las instituciones públicas del país correspondiente, cuyas autoridades podrán y deberán, eventualmente, intervenir según los principios de la legislación nacional. Por lo tanto, son igualmente deplorables las acciones violentas de protesta. Por reaccionar ante una ofensa no se puede faltar al verdadero espíritu de toda religión. La intolerancia real o verbal, venga de donde venga, como acción o como reacción, constituye siempre una seria amenaza a la paz».
Escrito por: Cristian Ahumada - 13:57

EL FUNDAMENTALISMO ISLÁMICO Según Joseph Ratzinger

En «Una mirada a Europa»,
Rialp (www.rialp.com), 1993.

En lo referente en lo que se ha dado en llamar «Mundo islámico» --cuyo rostro multiforme no puede ser descrito aquí ni siquiera de manera aproximada-- quiero sólo referirme de forma crítica a uno de los lemas del debate contemporáneo, que se ofrece gustoso como la clave general para el esclarecimiento de los procesos actuales: la expresión «fundamentalismo». Si, en primer lugar, nos aseguramos de forma muy breve acerca de las bases sobre las cuales se apoya el renacimiento actual del mundo islámico, saltan a la vista dos causas. En primer término, se halla el fortalecimiento económico y, con éste, también político y militar del mundo islámico, a partir del significado que el petróleo ha adquirido en la política internacional. Pero mientras que en Occidente el impulso económico ha conducido a un debilitamiento de la sustancia religiosa, en el mundo islámico se vincula al nuevo impulso económico una nueva conciencia religiosa, en la cual se conjugan en indisoluble unidad la religión islámica, la cultura y la política. Esta nueva conciencia religiosa y las posturas que se desprenden de ella se califican hoy en Occidente como fundamentalismo. Desde mi punto de vista, se traspone un concepto del protestantismo norteamericano, en forma inadecuada, a un mundo conformado de modo distinto por completo, y esto no contribuye al verdadero conocimiento de las circunstancias. El fundamentalismo es, según su sentido originario, una corriente surgida en el protestantismo norteamericano del siglo XIX, la cual se pronunció contra el evolucionismo y la crítica bíblica y que, junto con la defensa de la absoluta infalibilidad de la Escritura, intentó proporcionar un sólido fundamento cristiano contra ambos. Sin duda existen analogías con respecto a esta posición en otros universos espirituales, pero si se convierte en identidad la analogía, se incurre en una simplificación errónea. De dicha fórmula se ha extraído una clave demasiado simplificada, a través de la cual se pretende dividir el mundo en dos mitades, una buena y otra mala.

La diferencia de los contenidos no cuenta aquí para nada. Fundamentalista es aquel que siempre tiene convicciones firmes, por ello actúa como factor creador de conflictos y como enemigo del progreso. Lo bueno sería, por el contrario, la duda, la lucha contra antiguas convicciones, y con esto, todos los movimientos modernos no dogmáticos o antidogmáticos. Pero, como se desprende del contenido, a partir de un esquema clasificatorio puramente formal no puede interpretarse realmente el mundo. Según mi parecer, se debería dejar a un lado la expresión «fundamentalismo islámico», porque oculta, bajo una misma etiqueta, procesos muy diferentes en lugar de aclararlos. Habría que diferenciar, según me parece, el punto de partida del nuevo despertar islámico y sus diversas formas.

En lo que respecta al punto de partida, me parece muy significativo que los primeros síntomas del viraje en Irán fueran atentados contra los cines norteamericanos. El «way of life» occidental, con su permisividad moral, fue asumido como un ataque a la propia identidad y a la dignidad de la propia forma de vida. El mundo cristiano había generado, en los momentos de su mayor despliegue de poder, un sentimiento negativo en torno al propio subdesarrollo y dudas acerca de la propia identidad, al menos en los círculos cultos del mundo islámico. De este modo, creció el desprecio frente al confinamiento de lo moral y lo religioso en el ámbito puramente privado, frente a una configuración de la vida pública, en la cual sólo resultaba válido el agnosticismo religioso y moral. El poder con el cual ese estilo de vida fue impuesto formalmente, sobre todo mediante la exportación de la cultura norteamericana, un estilo de vida que debía aparecer como el único normal, fue percibido cada vez más como un ataque contra lo más profundo de la propia esencia. El hecho de que no sea la atea Unión Soviética, sino los Estados Unidos de Norteamérica, tolerantes en materia religiosa y al mismo tiempo fuertemente marcados por la religión, los que son combatidos y atacados depende de ese choque entre una cultura moralmente agnóstica y un sistema de vida, choque en el cual la nación, la cultura, la moral y la religión aparecían como una totalidad indivisible.

El aferrarse fanáticamente a las tradiciones religiosas se vincula en muchos sentidos al fanatismo político y militar, en el cual la religión se considera de forma directa como un camino de poder terrenal. La instrumentalización de las energías religiosas en función de la política es algo muy cercano sin duda a la tradición islámica. En consonancia con esto, se ha desarrollado, en relación con el fenómeno de la resistencia palestina, una interpretación revolucionaria del Islam (...). Lo que de manera superficial se denomina «fundamentalismo islámico» se podría vincular sin dificultad con las ideas socialistas acerca de la liberación: el Islam es presentado como el verdadero conducto de la lucha por la liberación de los pueblos oprimidos. Por esta vía, por ejemplo, ha encontrado Roger Garaudy su camino del marxismo al Islam. Ve en este último el portador de las fuerzas revolucionarias contra el capitalismo dominante. En contraposición con esto, un mandatario fuertemente marcado por la religión como es el rey Hassam de Marruecos ha expresado hace poco su profunda preocupación por el futuro del Islam: una interpretación del Islam que considere como su núcleo la entrega a Dios está reñida con una interpretación político-revolucionaria, en la cual la cuestión religiosa se convierte en parte de un chauvinismo cultural y con ello se subordina a lo político. No deberíamos disponernos con tanta ligereza al análisis de un fenómeno tan complejo como éste. El Islam, tan seguro de sí mismo, actúa desde lejos sobre el Tercer Mundo como algo más fascinante que un cristianismo dividido consigo mismo.
Escrito por: Cristian Ahumada - 12:00

Cambios, cambios y cambios

Dejo de lado, por este instante, las reflexiones en torno a la fe, para avisar que han habido algunos cambios en el blog, principalmente a sugerencia de una amiga. Así que arriba, como se dieron cuenta, está la barra de temas (Cristología, Teología, Iglesia, Cultura y Sociedad) con la cual pretendo ordenar los temas de reflexión teológica que vayan apareciendo en esta mente inquieta. Cualquier comentario o sugerencia será bien recibido, y, como lo dice el lema de los jesuitas AMDG (para mayor gloria de Dios).

Además, para los que no pudimos acceder a las páginas de blogs, ayer hubo cambio de servidores, por ello es que se perdieron algunos documentos, e incluso (como me pasó), los cambios que he hecho se fueron por la borda. Bueno, consecuencias de un mundo globalizado.
Escrito por: Cristian Ahumada - 11:29

sábado, 4 de febrero de 2006

Los desafíos de un mundo globalizado


Leyendo los artículos de la agencia de noticias Zenit, encontré éste, que trata sobre los desafíos de la globalización. Todo ello a partir del encuentro del Fondo Económico Mundial en Davos (Suiza), se ha hablado del proceso que ha vivido nuestra civilización, de los beneficios que ofrece un mundo globalizado para la economía, pero también, que en este nuevo carro hay varios que se están quedando atrás. ¿Qué papel pueden jugar los valores de la dignidad humana, la libertad y la responsabilidad, la solidaridad y la cooperación, en un mundo que parece globalizarse de forma incontrolable y salvaje?

Les invito a leer y a pensar con este artículo

Escrito por: Cristian Ahumada - 11:04

DIOS ES MAYOR QUE LO QUE DICEN LAS RELIGIONES SOBRE EL



Transcribo esto desde la página de Servicios Koinonía, pienso que con lo que está pasando hoy en día, es necesario tener cierta perspectiva.

La famosa metáfora del elefante palpado por los ciegos que quieren definirlo es atribuida normalmente al hisduismo, pero es reivindicada también por el jainismo y por el budismo. Los ciegos definen al elefante con su mejor buena voluntad, pero no pueden hacerse una idea cabal de él. Y es inútil que discutan, porque todos tienen su razón. Lo que deben hacer es compartir, para complementarse. Metáfora ideal para el diálogo inter-religioso.

Nuestro dibujante -en este caso Fernando Bernabé- ha preferido pintar una elefanta, por cuestión de perspectiva de género, y nos hace observar que los sabios oficiales han sido históricamente varones...
Escrito por: Cristian Ahumada - 01:49

viernes, 3 de febrero de 2006

El Nombre...

(Principio de llamado...principio de relación... principio de salvación...)

Una de las cosas que más me ha llamado la atención es el valor del nombre, por ejemplo, en la pregunta que hace la Esfinge a Edipo, de qué animal era el que en la mañana caminaba en cuatro patas, a medio día en dos, y al atardecer en tres. Es sobre el marco, donde se construye toda la Tragedia, la respuesta que diera era el fundamento de la comprensión de su propia tragedia, de su existencia. Para los que piensan que la respuesta de la adivinanza era el hombre, están completamente equivocados, relean a Edipo rey, y se darán cuenta, después de esta lectura que la esfinge lo engañó y le dio el castigo más grande de todos.

El nombre es un espacio de relación que nos abre infinitas posibilidades, que van desde la misma redención por el nombre (desde la perspectiva cristiana, el nombre de Jesús; algo que los musulmanes también tienen en su confesión de fe: "Alá es Dios y Mohamed -Mahoma- su profeta"), o de condenación, que es negar la existencia de mí como persona, negando mi historia y el nombre dado.

Cuando pienso en el nombre tengo dos nociones que me han venido a la conciencia, por una parte que el nombre para Freud también fue un momento de su historia que tuvo que confrontar, especialmente cuando su padre le regala la Biblia en Hebreo y ve su nombre escrito en una lengua que no conoce, aún siendo él de origen judío (Salomón), y que siempre lo va a conectar con su propia historia y con sus recuerdos. Eso mismo lo aplico a mi persona, ya que mi nombre no tan sólo indica que mi identidad involucra la historia que he vivido, sino que lleva consigo las relaciones que he tenido, los deseos que he realizado, y los que no he podido alcanzar, también los proyectos y expectativas que poseo y que quiero alcanzar, el nombre es también principio vital de esperanza, cada vez que soy llamado encuentro una forma y una vía de encuentro con otros y que me lleva a entender que el nombre es una doble forma de entrar en la intimidad de mi conciencia y también para salir de sí y encontrarse con los demás (Va en el fondo la idea que cualquiera de nosotros se da vuelta cuando grita nuestro nombre en la calle, es algo casi espontáneo que ocurre, porque es una voz, que quizá sea conocida en otros casos, desconocida que nos hace salir de nuestros pensamientos o actividades realizadas en esos instantes).

Una segunda noción que tengo cuando hablamos del nombre es que el nombre manifiesta un ancla con la realidad, mi realidad está condicionada por mi nombre, ya que mi nombre es principio, antes que de identidad, de relación, yo no me llamo a mí mismo, me llaman. Es cierto que en la historia personal nos enfrentamos a ver que nuestro nombre no es tan propio, sino que es más común, pero qué es lo que hace que mi nombre siga siendo único y querido por mí. Todavía está presente la relación con mi historia y la forma de cómo yo he ido entendiendo esa historia en mi memoria y en mi imaginación, yo sé que mi nombre es principio de identidad, esa es teoría. Pero cuando se juega con la identidad de uno (yo), la sensación es la de perder algo importante, casi como el saber que estoy condenado, sin poder hacer nada porque lo tengo perdido todo. La conciencia de tener identidad sólo se da cuando vemos que está en juego.

El nombre aquí no pasa a ser una mediación, sino que expresión de la propia identidad, que involucra a la historia vivida y a los proyectos por realizar.

¿Qué importancia tiene para ti tu nombre?

Escrito por: Cristian Ahumada - 21:19

La Muerte como paso

Prefiero referirme a la muerte con el calificativo de paso, ya que, a lo largo del desarrollo de este trabajo trataré de explicar que la muerte, a lo largo de la historia de las religiones ha tratado de ser explicada como un puente, en que después de esta vida mortal existe la esperanza de una vida inmortal, en la cual todas las precariedades que tenemos aquí se verán superadas (a eso es lo que llamamos anhelo de salvación).

Veamos los siguientes elementos:

  1. El hombre tiene conciencia de que existe en el tiempo, pero a su vez tiene tres niveles de tiempo en su mente: una concepción de tiempo como duración, en la cual realiza sus actividades y proyectos, está relacionado con la tardanza, en la que hay un antes, un ahora y un después; después hay una concepción del tiempo como proyección, por medio de la cual el ser humano puede construir su propio futuro, y claro también existe un pasado, y un presente. Pero también existe un tercer nivel, un nivel que nos dice que estamos de camino frente al mundo como tiempo y espacio, a este nivel le llamamos Destinación, porque emplazamos nuestra vida dentro de un inicio, un camino y un fin.


  2. Frente a este tercer nivel, el ser humano sabe y conoce que su emplazamiento en la vida es un tanto "limitado", sólo imaginar que vivimos en promedio 80 años (si es que no ocurre algo fortuito), y que en el universo ocupamos una millonésima parte del tiempo de la existencia del cosmos, ¡y nos creemos su centro!, es como si fuésemos un segundo en todo el día de la existencia del Universo. De ahí que la frustración del ser humano sea tan grande y tan desilusionante; mejor habría sido no haber nacido para no sufrir y ver morir a los que queremos.


  3. La religión trata de superar esta experiencia diciendo que la muerte no es la última palabra, y que hay otra solución, no puede ser posible que haya una existencia que sea tan absurda, si nosotros somos capaces de dar sentido a esta existencia, no es posible que tengamos que llegar a un término tan humillante. De ahí que en todas las culturas se trata de superar esta experiencia diciendo que el ser humano es inmortal, y que tiene vida más allá de este mundo, por eso hay una relación con el tema de la fertilidad, cabe no más ver las religiones mistéricas de Occidente.


  4. Las ciencias positivas, en especial la psicología, ha tratado de mostrar que la muerte, en el ser humano es inteligente, ya que frente al dolor y a la carencia de inmortalidad , el mismo cuerpo ha tratado de salvarse de la experiencia del dolor mismo, cambiando el sufrimiento en una consolación. Algunos pacientes que han sobrevivido al trance de la muerte no quieren salir de ahí, porque dicen que han estado cerca del cielo o con sus seres queridos, por ello la misma evolución de las especies ha hecho que la muerte sea un proceso inteligente en el ser humano. Pero ello no soluciona el tema principal de la muerte ¿cómo es posible superarla?


  5. Una posible tentativa es pensar en lo siguiente: la existencia humana no se puede pensar desde el punto de vista "vida - muerte", la vida es siempre presente en la existencia, es un siempre ya; en cambio los seres humanos tenemos un inicio, un camino y un final, por tanto existe otro binomio para los hombres: nacimiento y muerte. Nosotros confundimos vivir con nacer, el nacimiento nos marca de una forma que no dimensionamos. Muchos de los recuerdos que tenemos de nuestro nacimiento lo relacionamos con la experiencia común de la caída (en sueños o en un momento de gran relajación sentimos que nos vamos cayendo).

La muerte en sí es un paso, pero el otro gran paso en nuestra existencia es el nacer, así que la existencia misma tiene dos puentes, el primero es el nacimiento que recordamos como una experiencia dolorosa pero particular; y el otro es el morir, que es un dolor solidario, ya que no sólo afecta al moribundo, sino también a los que están a su alrededor. Aquí, nuestro espacio tiempo, la muerte claro que es la última palabra, en esta existencia; la palabra que viene, la resurrección, ya no viene desde este mundo, sino que viene de Dios.
Escrito por: Cristian Ahumada - 00:01