Subscribe & Follow

Free counter and web stats

Sensus Fidelium

Una fe que no se piensa, es una fe muerta

Con tecnología de Blogger.

Bonjour & Welcome

Followers

Visitas

Pages

martes, 13 de abril de 2010

Archivado en: ,

Leprosos

Comparte en
Aunque es una de las enfermedades que ya ha sido erradicada prácticamente del planeta, la lepra era signo de impuresa, desprecio y, en muchas ocasiones, de los malditos y alejados del mundo. En el mundo del Antiguo y Nuevo Testamento los leprosos debían anunciar su paso por pueblos y lugares para no contagiar a otros con el signo de los despreciados de Dios.
Hoy en día, vivenciamos situaciones muy similares con enfermos de otro tipo de males que han afectado a la sociedad completa (tales como los seropositivos), pero ahora se está dando el trato de leproso en el índole moralista, especialmente a quienes son de la Iglesia Católica: los sacerdotes.

Me ha tocado ver y descubrir en este último tiempo que a los sacerdotes se les ha estigmatizado por el mal que algunos han cometido en los casos de pedofilia e incluso en la utilización de material pornográfico, y que la opinión pública ha hecho la ecuación de pensar que todo sacerdote tiene problemas con el tema de su sexualidad, o sea, sacerdote es igual a pedófilo. ¿Se nos olvida que estas desviaciones sexuales son también humanas acaso? Y que los sacerdotes también son hombres que tratan de vivir su vida conforme al Evangelio, pero que en la mayoría de los casos pensamos que son casi ángeles. No se nos puede olvidar que son humanos, y ante esta desesperación de los medios de comunicación de dar veracidad y vender más la noticia, se ha llegado a ver la imagen del sacerdote como los nuevos leprosos de nuestra sociedad. ¡Qué dolor más fuerte para el corazón de la Iglesia!

Entiendo que existen varios hombres que van a defender a las víctimas, pero esas víctimas se hacen victimarios acusando con su dolor que no pueden ver la imagen de un hombre consagrado a Dios. El dolor está presente, pero aún así se tendría que actuar con misericordia y honestidad.

Recordemos, queridos amigos, que Cristo siempre fue en contra del pecado, pero buscando siempre el perdón del pecador, actitud que fue tomada años atrás por Juan Pablo II. y que ahora Benedicto XVI ha tenido que contener de forma cristiana ante tanta crítica ácida que se va expandiendo por el mundo.

Por otra parte hay mucho sacerdotes que tratan de levantar a aquellos que han sufrido por causa de la pedofilia y de los abusos que han hecho otros y han ido en defensa de los desprotegidos.

Hoy el trato de los leprosos de nuestro tiempo se asocia a la imagen de los sacerdotes, espero que no llegue el momento en que se busquen otros y nuevos leprosos para desplazar de nuestra comunidad global.

0 han dado su opinión:

Publicar un comentario

Gracias por tu interés, si quieres escribir y comentar, todo aporte es para crecer y dialogar.