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viernes, 12 de enero de 2007

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El Bautismo del Señor y Nuestro Bautismo

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Hace varios años atrás cuando estaba misionando por Chiloé, en una de las catequesis que hacíamos en la Capilla P. Alberto Hurtado de Quellón, uno de los temas que tratamos fue el bautismo, y cuando estábamos hablando del Sacramento un hombre preguntó: ¿Cuál es la diferencia del bautismo de Jesús con nuestro Bautismo? Me sorprendió y alegró la pregunta, y la respuesta también quiero compartirla, ya que estamos en Chile cercanos a celebrar esta fiesta.

El bautismo es el primer sacramento, puerta de los demás sacramentos que vivimos en la comunidad de Santos y Santas que es la Iglesia, con el agua sobre nosotros y las palabras: "Yo te bautizo en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo" quedamos incorporados a la familia de los Hijos e Hijas de Dios, se nos borra el pecado original, somos templo del Espíritu Santo, y miembros de la Iglesia (por ello es que hay certificado de bautismo), constituidos sacerdotes, profetas y reyes tal como Jesús mismo. Este bautismo que recibimos nos recuerda el paso de la muerte a la vida, morimos al pecado para nacer con Cristo, nos recuerda la pascua del Señor y el precio que pagó Jesús para llevarnos a Dios, es un signo de salvación y las llaves que nos abren las puertas de nuestro encuentro con el Padre de Jesús.

El bautismo de Jesús, nos recuerda muchas veces el bautismo que nosotros vivimos, claro está el agua, la presencia de Dios Padre en la voz que se escucha del cielo y al Espíritu Santo bajando en forma de Paloma, pero esta escena representada en los evangelios sinópticos, y mencionado en el Evangelio según san Juan, no tiene que ver propiamente con el sacramento que vivimos en la actualidad. La escena que nosotros vemos en los evangelios nos recuerda el inicio de la vida pública de Jesús, después de 30 años en que no se conocen muchos datos de su vida este momento marca el punto de partida del periplo que lo llevará a su pasión, muerte y resurrección.

Vayamos por parte, Jesús comienza su apostolado con el bautismo de Juan, que es un bautismo de conversión ¿por qué necesitaba convertirse si él es Santo? La respuesta nos va a decir quién es Jesús y cuál es su misión. Cuando Juan lo ve en el agua reconoce en Jesús al Mesías, y Juan mismo dice que no es capaz ni de desatarle la sandalia, y que lo que hace es un mero signo de lo que iba a venir (en este caso la presencia de Dios entre los hombres). Jesús al bautizarse por Juan nos muestra su misión: SOLIDARIDAD CON EL HOMBRE, no se hace superior a ninguno de nosotros sino que asume nuestra propia condición, precaria y pecadora, siendo él el Santo entre los Santos. Por otro lado la escena del bautismo nos dice quién es Jesús: con la frase que se escucha "Tu eres mi hijo amado en quien tengo mis complacencias" se nos revela a nosotros que Jesús es el portador del Espíritu Mesiánico, Jesús es el Mesías de Dios, a quién le es comunicado el Espíritu, para poder dar vida.

Esta escena nos revela también la acción de la Trinidad que nos salva, toda ella se hace presente en este momento, queriendo mostrar que Dios se hace solidario con cada uno de nosotros, asumiendo nuestra condición para levantarnos y llevarnos a compartir su propia intimidad como hijos en el Hijo.

1 han dado su opinión:

  1. sonia mansilla6:17 p.m.

    Me gustó mucho la reflexión, yo soy catequista y me sirve mucho porque siempre trato de bajar a Jesús del cielo y colocarlo al lado de cada uno de mis evangelizados y esto está genial, ojalá pueda tener un contacto más cercano pues me serviría mucho en mi trabajo que a todo esto me encanta.

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