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domingo, 25 de junio de 2006

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La Ley Natural

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Hoy estuve leyendo un artículo aparecido en Radio Vaticana, en donde aparecía la siguiente frase de Benedicto XVI:


"La Iglesia, maestra de vida, saca de la ley natural y de la palabra de Dios aquellos principios que indican las bases irrenunciables para edificar la familia, según el diseño del Creador."


Tengo que decir que, desde que inicié mis primeros estudios en la Universidad, no me convence un concepto que ha sido empleado desde el imperio romano y utilizado por muchos teólogos: Ley Natural.


Santo Tomás de AquinoLa ley natural se define como "La participación de la criatura racional en la ley eterna" Santo Tomás de Aquino. Summa Theologica, 1a, 2ae, quest. 91, art.2. En el Catecismo de la Iglesia se nos dice que:


"La ley es una regla de conducta proclamada por la autoridad competente para el bien común. La ley moral supone el orden racional establecido entre las criaturas, para su bien y con miras a su fin, por el poder, la sabiduría y la bondad del Creador. Toda ley tiene en la ley eterna su verdad primera y última. La ley es declarada y establecida por la razón como una participación en la providencia del Dios vivo, Creador y Redentor de todos. "Esta ordenación de la razón es lo que se llama la ley" (León XIII, enc. "Libertas praestantissimum" citando a S. Tomás de Aquino, s. th. 1-2, 90,1):

El hombre es el único entre todos los seres animados que puede gloriarse de haber sido digno de recibir de Dios una ley: Animal dotado de razón, capaz de comprender y de discernir, regular su conducta disponiendo de su libertad y de su razón, en la sumisión al que le ha entregado todo (Tertuliano, Marc. 2,4)."


Toda esta reflexión sobre una ley natural justifica un discernimiento en torno al deber del ser humano de realizar cosas por medio del discernimiento en su actuar, por ejemplo el incesto, la violación, el robo, la mentira son ejemplos de cómo el ser humano, gracias su discernimiento ha descubierto el valor del bien y del mal, en este caso del mal actuar, junto con los derechos que cada persona posee. El punto de discusión sobre este tema es la idea que Dios inscriba en nuestro corazón una ley que vamos descubriendo a lo largo de un proceso de desarrollo moral. ¿Es eso posible?


La pregunta viene desde el punto de vista de la misma naturaleza, si bien es cierto, tanto la filosofía aristotélica, como la filosofía platónica, establecían un orden (Kosmos), la naturaleza tiene un orden en sus tiempos -después del otoño viene el invierno y luego la primavera para que llegue el verano, así después siga nuevamente el ciclo-, y que ese orden también estaba aplicado en la estructura de la sociedad y en las personas, era el pensamiento de la época. Por ello se piensa que existen dos leyes que rigen a las personas: La ley Divina y la ley Natural, en que la ley natural sigue a la ley divina.


Hoy en día, apoyados por la ciencia, vemos que el orden y la estructura en la naturaleza siguen un orden, pero no dice nada sobre que haya una ley inscrita en ellos, y que más bien hay finalidades, metas que se cumplen a partir de ciertos elementos que generan ciertos efectos, y que en ningún caso son cien porciento replicables.


 La ley natural, tampoco se puede homologar, a lo que se da en la naturaleza, por el motivo de que en el hombre nuestro comportamiento viene dado por sistemas de creencias y de relaciones que han llevado miles de años en desarrollarse. Justificar la existencia de una ley natural es pensar que el hombre, no tiene en su ser mismo, la capacidad de poder establecer y descubrir cuáles son los verdaderos valores que lo humanizan.


Dejo aquí planteada esta idea para que la podamos discutir, reflexionar y aclarar.


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12 han dado su opinión:

  1. Puede ser que haya un problema de conceptos. Hay corrientes del derecho natural que se basan en el comportamiento de los animales para fundar la norma, pero no son las únicas ni las más convincentes.
    Más importante que el comportamiento de la naturaleza, para la ley natural es relevante la capacidad del ser humano de usar la razón para deducir deberes y derechos a partir de los hechos.
    Como cristiano, creo que uno no puede menos que reconcer la existencia de la ley natural, por un lado porque NSJC ES el logos de Dios, y el logos a que hace referencia San Juan tiene un significado bien preciso en la filosofía griega, que se relaciona con el orden y por lo tanto con la ley natural.
    Por otro lado, San Pablo, al hablar sobre el juicio a los gentiles habla de la luz de Dios que ellos han recibido fuera de la revelación de NSJC, y esa puede entenderse como una referencia a la ley natural.

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  2. Pues no creo estar a la altura de una discusión teológica. Sólo espero que vuestro texto sea al menos "provocador" o "buscador de otras palabras" y no una radical negación de la existencia de la ley natural.

    Nunca escuché algo como eso que dices de que la ley natural se oponga a la libertad del hombre.

    No veo que pudiera ser así.

    Hace poco he leído a Spaemann hablar de la ley natural y me ha parecido algo de lo más elevado y razonable.

    No es casualidad que el mismo pensador sea a quien le disgusta el uso de la palabra "valores".

    Porque remplaza al uso de "bien y mal".

    Vedlo aquí.

    Porque viene muy a cuento, desde que dices:

    Justificar la existencia de una ley natural es pensar que el hombre, no tiene en su ser mismo, la capacidad de poder establecer y descubrir cuáles son los verdaderos valores que lo humanizan.

    Aunque aceptamos eso de los "valores", creo que tenemos mucho más por "descubrir" que por "establecer".

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  3. Puede que el mismo concepto sea aplicable a la naturaleza, y en eso no cabe duda. Pero hay un elemento que no se puede dejar de lado, la autonomía del mundo; es que necesariamente, desde una perspectiva creyente, se tiene que dar la libertad de la "creación", ahora bien, supreditar esta libertad a una norma establecida de forma ajena (en este caso sería la ley inscrita por Dios en la creación), nos dejaría con la noción de ser "manejados" por Dios, algo así como un "piloto automático". Ahora bien, si se entiende que la propia naturaleza va estableciendo mecanismos que organiza su desarrollo hacia un plus, mejorando constantemente su orden (kosmos) se podría establecer que la propia naturaleza tiene sus leyes, y que estas leyes van rigiendo el comportamiento del mismo universo. Podría ser posible ahí, y sólo desde ahí, que se hablase de una ley que es propia de la naturaleza, y que, en una visión de fe, coincide con la llamada de Dios a la perfección. Ambas serían coincidentes, pero no que una sea causa de la otra. Así sería perfectamente entender que el desorden busque establecer órdenes, y que del caos se originen reglas, normas. Y que lo que dice san Pablo, sobre la experiencia del descubrimiento de un Dios creador, sea posible de entender y de esclarecer, porque todo en este mundo busca un orden, un sentido.

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  4. Creo que la ley natural no es algo que limite, porque se puede violar, como la ley positiva.

    Entiendo que la ley natural no es algo que nos maneja sino algo a lo que debemos adherir libremente con nuestra voluntad.

    Por eso la ley natural no va en contra de nuestra libertad.

    Con el "libre albedrío" que tenemos, debemos adherir a la ley natural para ser "libres"; pues me animo a decir que la ley natural es "verdad" y sólo la verdad nos hace libres.

    Nota: a veces hay que descubrir cual es la ley natural, que tan patente se nos manifiesta en algunas ocasiones, mas no tanto en otras. Pero si somos constantes en su búsqueda, si tenemos (y pedimos) recta razón y buena voluntad, creo que podemos hallarla sin problemas.

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  5. De acuerdo contigo, y me sumo a lo siguiente:

    Hay que distinguir entre el curso del mundo, su autonomía; la libertad del hombre, su autonomía, y la adhesión que el hombre puede hacer, gracias a su libertad, a la ley divina. ¿Qué pasaría entonces con las otras religiones y su visión de este mundo?

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  6. No sé, tu dirás...

    Por lo pronto, veo que otras religiones que no sean la católica coinciden con la católica en el respeto de la ley natural. Incluso gente sin religión pero con recta razón y buena voluntad descubre y es fiel a la ley natural.

    (Tengo esa impresión; precisarla me tomaría un poco más de tiempo. No sé si apuntabas a eso o a qué).

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  7. Veo que es un esfuerzo bastante grande clarificar los puntos sobre qué entendemos por ley natural, y por lo mismo cuál es su alcance. Estoy de acuerdo que por medio de la razón descubrimos leyes que rigen a la naturaleza, y que analogícamente se pueden aplicar a la vida del hombre y de la sociedad. Pero creo que es importante poder descubrir que estas leyes no son inscritas, sino que en el desarrollo de la autonomía del cosmos se van dando. Ahora bien, en un mundo que es creación de Dios, la criatura busca a su creador. De ahí que coincida en su orden y desarrollo hacia un plus.

    De ahí que coincido con que la ley natural es también valorada en otras religiones. Pero ¿será de gran importancia para ellas?

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  8. No sé cuán importante sea. Confieso.

    Se va a tener que sumar otro comentarista más leido...

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  9. hola compañeros,

    Soy Abogado, pero no soy ni teologo ni filosofo. A mi entender la Ley Natural es lo bastante ancha como para que quepan muchas ideologias y creencias. Mas que una Ley son unos princios rectores, pque se pueden materializar de diferentes maneras según el momento historico y la cultura del lugar.

    Entiendo que establecer esta ley (buscarla) puede resultar conflictivo, pero ignorarla es totalmente destructivo para la sociedad. Para demostrar esto solo hace falta estudiar un poco de historia....

    http://razonesvida.blogspot.com

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  10. Juan Ignacio, me di el gusto y tiempo de leer el Ensayo de Spaemann, y me encantó, claro que ya no hablamos de bien y de mal. Sino que de valores, porque dejamos a nuestra libertad establecer cuáles son los más importantes, dejamos de lado los marcos de referencia. Y como dijo José en su post, es difícil establecerla, pero peor sería ignorarla.

    Me han dado pie para poder seguir reflexionando sobre un tema que también me fascina como lo es la libertad y la conciencia humana.

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  11. Bueno, pues precisamente ahí está la clave. Como no somos perfectamente libres, hay muchos valores que no hay que "establecer" sino "descubrir".

    Sí "estblecer" en el sentido de "libremente elegirlos" pero no "establecer" en el sentido de "crearlos" o "inventarlos".

    La ley natural nos dice cuáles son.

    Adherir a ellos es tarea de nuestra libertad. Descubrirlos y adherir a ellos. Libremente, por supuesto.

    PD: me alegro que te haya gustado el artículo de Spaemann, te confieso que yo no lo leí, sólo tomé lo que me gustaba. Pero cuento con gente que está en el tema, como vos, para aprovechar bien esos documentos.

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  12. Cristián te dejo acá mi comentario a Juan Ignacio pues tocó lo tuyo.
    ****

    Vengo de Sensus Fidelium, de tu discusión con Cristián sobre la ley natural. Yo la tengo impresa y cada vez que actúo la tengo presente en mis actos sin pensarlo siquiera, salvo cuando me cuesta y si aún costándome lo intento es por algo muy grande, algo grabado, algo que es parte de mí, algo anterior y superior a mí, pero que sin embargo me deja optar, no es predeterminado: soy libre pero porque existe y puedo no seguirla, pero no puedo negarla.

    Uds. tienen mejores palabras, pero yo sé lo que siento y vivo.
    Si no existieran estas referencias porfiadas de ella ¿te imaginas el caos? ya lo estamos probando con occidente negador de la ley natural, en algunos temas, pero ¿te das cuenta la contradicción que hay cuando se defienden -con razón- los derechos humanos que no son sino el destilado de la ley natural y nada más? De no ser así, ¿"con qué ropa" serían exigibles?

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