Subscribe & Follow

Free counter and web stats

Sensus Fidelium

Una fe que no se piensa, es una fe muerta

Con tecnología de Blogger.

Bonjour & Welcome

Followers

Visitas

Archivo de historias

Pages

domingo, 11 de junio de 2006

Archivado en:

Santísima Trinidad

Comparte en

Santísima Trinidad de Ruvlev


Hoy la Iglesia Celebra el Misterio de la Santísima Trinidad, verdad de la fe cristiana que se ha discutido y dialogado por toda la historia de la Iglesia, Dios no es solitario, es comunidad (diría Leonardo Boff), o como diría Benedicto XVI "no es soledad infinita, sino comunión de luz y de amor". Esta devoción se ha ido extendiendo a partir del Siglo X, pero ello no quiere decir que antes no existiera, ya las lecturas del día de hoy nos muestran el misterio de Dios Trino: Bauticen en el nombre del Padre, y de Hijo y del Espíritu Santo.


La liturgia del día de hoy nos lo recuerda: "Dios Padre, que al enviar al mundo al Verbo de verdad y al Espíritu de santidad, revelaste a los hombres tu misterio admirable, concédenos que al profesar la fe verdadera, reconozcamos la gloria de la eterna Trinidad y adoremos la unidad de su majestad omnipotente.
Por nuestro Señor Jesucristo.Amén.
"


Hoy tampoco quiero hacer una explicación del misterio de la Trinidad, a San Agustín también le era complicado poder explicar el misterio de Dios, uno y Trino, y les dejo la historia que se cuenta cuando San Agustín estaba pensando en explicarla (está tomada de EWTN).


La historia surge del mucho tiempo que dedicó este gran santo y teólogo a reflexionar  sobre el misterio de la Santísima Trinidad, de cómo tres personas diferentes podían constituir un único Dios.


Cuenta la historia que mientras Agustín paseaba un día por la playa, pensando en el misterio de la Trinidad, se encontró a un niño que había hecho un hoyo en la arena y con una concha llenaba el agujero con agua de mar. El niño corría hasta la orilla, llenaba la concha con agua de mar y depositaba el agua en el hoyo que había hecho en la arena. Viendo esto, San Agustín se detuvo y preguntó al niño por qué lo hacía, a lo que el pequeño le dijo que intentaba vaciar toda el agua del mar en el agujero en la arena. Al escucharlo, San Agustín le dijo al niño que eso era imposible, a lo que el niño respondió que si aquello era imposible hacer, más imposible aún era el tratar de decifrar el misterio de la Santísima Trinidad.



Powered by Qumana


1 han dado su opinión:

Gracias por tu interés, si quieres escribir y comentar, todo aporte es para crecer y dialogar.