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miércoles, 24 de septiembre de 2008

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El alma del ser humano: memoria y olvido

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How happy is the blameless vestal's lot!
The world forgetting, by the world forgot.
Eternal sunshine of the spotless mind!
Each pray'r accepted, and each wish resign'd;
Labour and rest, that equal periods keep;
"Obedient slumbers that can wake and weep;"

¡Cuán feliz es la porción de las vestales libres de culpa!
El mundo que se olvida, por el mundo olvidado.
¡Eterno resplandor de una mente inmaculada!
Cada oración que se ha aceptado, y cada deseo renunciado;
El trabajo y el descanso, en períodos iguales se guardan;
"Dormilones obedientes que pueden despertar y llorar;"

(Alexander Pope, parafraseado por mí)


Nuestra estructurar de conciencia tiene una serie de dinámicas que, hasta el día de hoy se siguen descubriendo, y que son necesarias para una buena sanidad mental. Nuestra salud pasa por tener claras nuestras fortalezas y debilidades, nuestras oportunidades y amenazas. Hoy en día el gran enemigo del ser humano es el tiempo, ya lo decían los antiguos romanos:

Tempus edax rerum
(El tiempo devora todas las cosas)

El tiempo es celoso de nosotros, porque vivimos y pasamos en esta historia, pero también nos devora los momentos buenos, y nos deja los malos ratos; silencioso va acabando con nuestra propia existencia hasta llegar a la aniquilación.

El ser humano tiene a su haber tres nociones de tiempo y de relacionarse con el mismo, he aquí un ejemplo:

1.- Descripción de los caracteres del tiempo tal y como nos aparecen: es el concepto descriptivo del tiempo. Antes Ahora Después
2.- Este primer nivel remite a otro más hondo en el que el tiempo muestra sus estructuras: es el concepto estructural del tiempo. Pasado Presente Futuro
3.- El tiempo estructuralmente considerado remite a su más hondo estrato: es el tiempo como modo. Se tratará, pues, del concepto modal del tiempo. Memoria Camino Proyecto

Una escultura siempre estática, como el David de Miguel Ángel no tiene noción de tiempo, es como si no existiese, aunque nosotros sí le damos un transcurso al pasar del mismo (años, meses, días, horas, minutos y segundos)

Por ello es que el ser humano tiene un don: la memoria , ella nos permite desarrollar el pasado, y la posibilidad de poder atesorar momentos que ya han pasado en un instante efímero y que el tiempo nos ha querido arrebatar. Es gracias a esta capacidad que tiene el ser humano que también podemos prever el futuro, anticipando acontecimientos debido a la experiencia que hemos ido adquiriendo a lo largo de nuestra existencia.

Pero no nos quedamos simplemente con esta noción clave, sino que expresamos mucho más allá nuestra vida, no es un simple “pasar la vida”, sino que ella también es un camino, de hecho el hombre es un “homo viator” alguien que va de camino en la vida, de paso por este mundo; un ejemplo de ello es que nuestra existencia va más allá de estar en tal o cual lugar, sino que planificamos, sin saber lo que realmente pueda ocurrir, por eso nuestra vida también es un proyecto.

El concepto de proyecto busca que podamos descubrir que la vida no es simplemente “Carpe Diem” , aprovecha el día; el hombre persigue la fuerza del amor, de la esperanza, de buscar el infinito, esta moción nos lleva a preocuparnos del futuro, no es tan sólo futurición , lo que buscamos es ir más allá del tiempo limitado, sino que buscamos esta vida como ámbito ilimitado y de realización.

El desarrollo de la creatividad nos lleva a pensar en un futuro distinto, desarrollamos utopías y esperanzas.

Los conceptos de utopía y esperanza vienen de la mano con el concepto de proyecto, lo que buscamos es algo que va más allá de nuestras propias expectativas y que nos da pie para conseguirlo (seguro que mañana será mejor…) ¿qué hacemos entonces aquí si no existe la esperanza de una vida mejor, o más aún, de una “más allá”. No puede ser justo que nuestra existencia esté entre medio de dos “nadas” . Este tipo de exigencias tiene la vida con nosotros, es la vida la que te da un sentido que tienes que ir descubriendo paso a paso.

¿Por qué entonces el deseo de olvidar?

Nuestra propia mente desea que olvidemos algunas cosas, malos ratos, dolores, pérdidas, vergüenzas, algo que es muy natural. Habrás sabido que la mente tiene al olvido como un mecanismo de defensa, son esos “borrones” de momentos que no hemos podido aprender a convivir con ellos, y que por sanidad mental, han sido desterrados del maravilloso don de la memoria. Cada hombre y mujer es Mnemosine y Amnesia (Memoria y Olvido), que nos invitan a seguir proyectando hacia futuro lo que es necesario.

En la película “El Eterno Resplandor de una Mente Sin Recuerdos” nos muestra la belleza del amor que llega al extremo de querer desterrar de la memoria todo recuerdo de la persona amada, y que carga con el riesgo de perder la misma identidad, recuerda que tú también eres historia, y que este mundo se ha ido forjando a tus actos, que aún no siendo publicitados o conocidos por todos ha movido al Cosmos a su realización.

¿Estarías dispuesto a perder algún recuerdo que te ha llevado a la felicidad a causa del dolor mismo de la pérdida de lo amado? ¿No es lo mismo que te ha pasado alguna vez, cuando te preguntas por qué estás haciendo, o dejado de hacer tal o cual cosa?

Ten en cuenta que, aún sabiendo que existiese la posibilidad de la reencarnación, esta vida es única, y que nunca más se volverá a repetir, el David de Miguel Ángel está antes que ti, y lo seguirá estando mucho tiempo después, pero tú no. Con un instante puedes conseguir la inmortalidad, no pierdas el tiempo, aprovecha el día, proyéctalo más allá de lo que es contingente el día de hoy. Es el momento de que elabores, a grandes rasgos un camino de vida, forjando los cimientos de lo que es el principio de todos los demás días. Recuerda ser feliz, a pesar de lo que el resto te diga, sólo siendo tú mismo puedes llegar lejos, es tu vida, es tu historia, y nadie más la va a escribir por ti.

3 han dado su opinión:

  1. Si por alma entiendes como "algo que está dentro de nosotros" no, el alma es el principio de identidad trascendental que tiene cada uno, y claro que se va haciendo con las experiencias que cada uno de nosotros va viviendo. Por eso es que San Agustín de Hipona, gran teólogo del siglo V, dice que gracias a la memoria es que sabemos que el alma existe. Por otra parte, esta afirmación nos salva de la doctrina de la reencarnación. Si el hombre resucita es porque hay algo que sobrevive más allá de la muerte en nosotros, y a ese "algo", le llamamos alma.

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